lunes, 17 de mayo de 2010
Capitulo 39 Del Hermoso Ocaso (Armando)
HE VUELTO!!! MIIL disculpas por haberme desaparecido de esa manera, enccerio que perdon!!!
aunque no lo meresca:$ perdonenme si los decepcione, JAMAS fue mi intencion, simplemente que tuve exeso de responsabilidades y falta de tiempo. Estuve durmiendo durante estas semans muy poco tiempo, y las tareas... simplemente se multiplicaban solas o.O!!! Mi familia demandaba tiempo conmigo & mis amigos tmbxD & este fin de semana lo pase alejada de toda la sociedad en un ranchoxD jeje asi que eso me dificulto aun mas las consas. En fin, ESPERO no vuelva a suceder, aqui les traigo un capitulo super largoxD mas largo que el anterior si puedo aniadirxD! espero qe lo disfrutenxD en este capitulo hay una sorpresaxD!!! disfruntenlo & OMG!! MIL GRACIAS POR TODOS SUS COMENTARIOSXXD(L) me encantaron, encerio que me daban ganas para terminar las tareas & tener mas tiempo de escribirxD espero traerles pronto un nuevo capitulo & seguir leyendo sus maravillosos comentariosxD
son los mejores^^ gracias por todo!!!!
espero qe disfruten en el capitulo^^ qe me costo escribirxD (preguntenle a personas, solo me faltaban dos ojas desde ace mas de una semana para terminarlo, pero no tenia tiempo) & qe no se aburran que esta super largoxD Ya los dejo leer^^ los quiero(K) Mapita^^
POV Armando
Regrese lo más rápido posible que mis patas y mi dolor me permitían, hasta que fui consciente de que sangraba, pero… ¿En qué momento me había cortado? Las ramas no me habían tocado, y Me-Melissa y… ese, no se me habían acercado lo suficiente como para haberme herido de tal manera. Por fin llegue al bosque en el que finalmente me sentí seguro. Me recosté en el suelo y comencé a lamer mi herida que iba sanando a gran velocidad. La herida debió de haber sido inmensa, pues no terminaba de sanarse, lamentablemente el dolor que sentía en mi interior, superaba indudablemente al exterior.
Me dolía deliberadamente mi pecho, mi corazón y mi alma se sentían en una especie de agonía que poco a poco era absorbida por un abismo… sentía varios sentimientos a la vez. Dolor, dolor de saber que ella amaba ahora a alguien más, y que ya no era MI Melissa, aquella Melissa HUMANA de la cual yo me había enamorado perdidamente, de la cual yo me había imprimado. Pero a la vez sentía una clase de algarabía y emoción al haberla encontrado, ¡Finalmente la había encontrado! Por fin había vuelto a ver su hermosura desmesurada, que aunque fuera una… una… vampiresa, seguía robándome el aliento, lograba que mi corazón comenzara una carrera desenfrenada al solo ver sus bellos y cálidos ojos… que ya no eran cafés…
El dolor duplicaba a cada segundo que pasaba, y no pudiendo evitarlo, solté un aullido. Pronto 5 nuevos pensamientos rondaban por mi mente.
-¡La encontraste, la encontraste!-Gritaban los emocionados pensamientos de Paula, y por lo que podía ver en los pensamientos de Gabriel que iba tras de ella, Paula se acercaba corriendo entre brincos y brincos de alegría.
-¿Qué tan herido estas?-Pregunto rápidamente Noah, quien había mejorado bastante en la rama de la medicina.
-¿Cómo paso todo esto?-Pregunto confusa Juliet, quien encabezaba a los 5 lobos que se posaron ante mí.
-Es una vampira.-Dijo en un hilo de voz Susana.
Todos callamos, hasta que lo inevitable sucedió, comenzaron a pasar imágenes por las cabezas de todos de Melissa asesinando a humanos.
-La tenemos que matar.-Dijo con mucho pesar Juliet.
-¡NOO!-Grite. Los gruñidos comenzaron a salir de mi pecho y me coloque en posición de ataque. Jamás permitiría que dañaran a Melissa.
-¿Cómo puedes pensar así de ella, si tú mismo viste como ella reconstruyo su vida con otro?
-Tú no entiendes, Susana…
-¿No entiendo qué? ¿Sabes lo que no entiendo? No entiendo cómo es que a pesar de que yo te amo más que a nada, que JAMAS te haría daño y que jamás lo he hecho, no me puedas amar tanto como a ella. Ella que te engaño y olvido, que te remplazo sin ningún dolor, sigue teniendo todo tu corazón, todo tu amor…-Sus pensamientos destilaban dolor.
-Lo que pasa, es que, por si no te habías dado cuenta querida, Melissa es SU imprimación.-Afirmo Paula muy segura, últimamente su comportamiento hacia Susana era muy hostil.
-Pues al parecer, no es la única imprimación de Armando.-Continuo Susana con cierta acidez en sus palabras.
-¿A que te refieres?
-A que por si no te habías dado cuenta, Armando es mi imprimación.
-Ja, y yo me imprime de Bratt Pitt.-Dijo Paula irónicamente, mientras Gabriel gruñía instintivamente.-Sabes, amor que eso es tan falso como la supuesta imprimación entre Armando y Susana.
Susana se colocó en posición de ataque, y de su pecho comenzaron a salir gruñidos. Pero de pronto se tranquilizó y simplemente comenzaron a reproducirse por su mente nuestras conversaciones anteriores tal y como si estuviéramos una película. Sentía odio hacia mí, coraje. No era posible que yo hubiera dicho esas palabras, me desconocía. Por la mente de los demás salían más que nada sentimientos, tales como la decepción, tristeza, rabia y satisfacción por parte de Susana.
-Basta.-Ordeno Aron salvándome el pellejo.-Dejen de pensar así, saben que esta situación está fuera de nuestras manos, la imprimación es algo tan maravilloso como enigmático, no conocemos sus raíces y no está bajo nuestro control. Intentaremos comprenderte, Armando. Pero me temo que he tomado una decisión. Melissa es vampira y como tal es un gran peligro. Así que tendremos que… que… que matarla.
Sabía lo mucho que le costaba el siquiera pensar en eso. Me quede en estado de shock. Yo colaboraría para la muerte de MI Melissa, esto solo podía pasarme a mí. Sabía que tanta felicidad vivida con la luz de mi vida tendría que ser pagada, pero jamás me imagine que pagaría con creces. Sentía como mi mundo se desmoronaba y como perdía toda aquella alegría que había sentido anteriormente al saber su paradero. Ahora deseaba más que nunca jamás haberla hallado, pues solo había logrado poner en peligro su… su… ¿existencia? Por qué vida ya no era, vida ya no era lo que ella llevaba, ella ya no tenía corazón… En la mente de todos había un silencio sepulcral. Nadie se atrevía a decir ni pensar nada, hasta que Paula lo rompió.
-Yo no me prestare a ello, no cuentes conmigo.
-Ni conmigo.-La secundo Gabriel.
-Creo que está claro que ninguno de nosotros accederá a eso.-Afirme.
-Pues me temo que no está en sus manos decidir. Es una ORDEN. Mañana comenzaran los entrenamientos, descanses que serán fuertes. No sabemos con que tantos vampiros nos enfrentaremos, y no estoy dispuesto a dar bajas en mi manada. Ha descansar he dicho.
Todos nos dirigimos a nuestras respectivas cabañas y nuevamente reinaba el silencio. Al llegar todos cambiamos de fase y nos pusimos un poco de ropa. Mientras me dirigía a mi cabaña distinguí a León sobre un árbol, mirando directamente hacia la cabaña de Sofí. Ella cocía un hermoso vestido tranquila, y el la miraba con tanta adoración y amor, que de cierto modo me recordaba lo perdido… me recordaba a Melissa… sigilosamente me acerque a él. Tan concentrado se encontraba que ni siquiera noto cuando llegue a su lado.
-¿Algún día se lo dirás?-Pregunte asustándolo un poco.
-¿Decir que?-Dijo mientras bajaba del árbol, no sin antes dirigir una última mirada a la ventana de Sofí.
-Sabes a lo que me refiero.
-Y por enésima vez te digo: yo no estoy imprimado de esa niñita.-Era tan obvio, que me costaba sonreír, hasta cuando intentaba sonar grosero con ella, salían palabras cargadas de ternura. En ese momento mi cabeza ideo el plan para solucionar todo este embrollo.
-En ese caso me alegra que no estés interesado en ella.-Dije sembrando la duda en él.
-No, no lo estoy. Pero… ¿Por qué lo dices?-Yo sabía perfectamente que a un lobo le importa hasta el color de uñas que utiliza su imprimación…
-Por que Sofí tiene un pretendiente.-Sentí como se tensó rápidamente.-Es nuevo en el vecindario, hoy durante tu guardia Sofí le fue a dar la bienvenida. Y al parecer el chico tiene buen gusto, pues en cuanto la vio, su mirada cambio.
-¿Y a Sofí le intereso?-Pregunto rápidamente, después lo pensó un ratito y continuo.-Digo… no es que me interese mucho verdad, pero, ya que sacas el tema.-Una sonrisa se formó en mi interior, estaba logrando mi cometido.
-Pues no sé, si pasaron toda la tarde juntos… debió de haberle interesado. León, tengo que ir a descansar, nos vemos, chico. Cuidado con la competencia.
Y eso era cierto, los Johnson se habían mudado cercas, y el chico realmente se había fijado en Sofí. Y aunque no podía decir lo mismo por parte de Sofí… algo tenía que intentar para lograr que Sofí tuviera un poco del tipo de felicidad que ella nos había brindado a todos durante todo este tiempo. Me aleje con un paso relajado, lo cual no sentía en lo absoluto, pues de mi mente no salía Melissa y el otro tipo…
**********
Los días pasaban a una velocidad impresionante y pronto llego el día en el que atacaríamos… todos habíamos mejorado en nuestros ataques. Todos estaban preparados físicamente para atacarla… más no listos psicológicamente para matarla. Realmente todos la amábamos… la amamos. Me sentía un cobarde, un traicionero. Y tenía algo pensado…
-¿Están todos listos para el ataque?-Pregunto Aron.
-Si.-Contestaron al unísono Susana y León. Al parecer eran los únicos de acuerdo con que atacáramos a Melissa, ellos y Aron.
-Saben perfectamente que no me agrada mucho la idea, pero ella representa un peligro para mi manada, un peligro que no pienso correr.-Contesto Aron a los pensamientos de muchos de nosotros.
-¿Realmente no lo quieres hacer?-Pregunte intentando no pensar mucho en mi plan para que no supieran cual era.
-Claro que sí, Armando. Sabes perfectamente que la quiero como a una integrante más de la manada.
-Entonces… ¿estarías dispuesto a apoyar mi plan?
-¿Plan? ¿Qué te trae entre manos, Armando?
-Un pequeño plan. Ir pacíficamente con Melissa, y llegar a un acuerdo, acuerdo en el que ella prometa no dañar a ningún humano, y así no habría necesidad de que nosotros la matáramos.-Dije realmente orgulloso de mi plan.
-Un pequeño detalle.-Dijo Susana arruinando mi felicidad.-Ella es vampira, te recuerdo que los “vampiros”-Remarco la palabra- viven de sangre humana. Es imposible que le pidas eso.
-Solo pida una oportunidad, si es necesario, yo mismo hablo con ella. Por favor, Aron. Dame esta oportunidad, solo una oportunidad.
-No lo sé…
-Acepta.-Me apoyo Susana sorprendiéndonos a todos.-Con la condición de que si no acepta o no lo cumple… el mismo la matara.
Un escalofrió recorrió mi cuerpo… matarla YO mismo. ¿Como mataría a la razón de mi existencia? A la razón de mi vivir. Un nuevo silencio reino. Sentía una nueva sensación, un nuevo sentimiento que no podía identificar bien…
-¿Aceptas?-Pregunto Aron…
¿Qué? ¿Aron apoyaba esto? ¿pero sí que estaba sucediendo aquí? Él no era así, el no ES así. Algo estaba pasando, y la impotencia de no saber que sucede, o no saber hacer era total y completamente frustrante. Sentía como la respiración me faltaba, todos los demás estaban de acuerdo conmigo, pero Aron tenia pensamientos tan… fríos… tan impropios de él. Me presionaba cada vez más para que le respondiera… con esa propuesta tenia demasiado que ganar: la salvación de Melissa, su libertad condicional… pero a la vez tenía tanto que perder… ¿podría atreverme a matarla YO mismo? Realmente sentía que no… dudaba poder verla morir, y el siquiera pensar en yo lo haría… era una idea totalmente repulsiva.
-A la 1…-Comenzó su cuenta Aron.- A las 2… Y a las…
-Acepto.-Me adelante.
-Entonces… en marcha. Primero iremos Armando, Jordán, Gabriel, Susana, Paula, Noah y yo. Y si en dado caso los llegamos a necesitar, Juliet, León y Amy llegaran, ustedes serán nuestros refuerzos. ¿Listos?
-Si.-Dijimos todos al unísono con cierto tono nostálgico.
-Cuando lleguemos, te transformaras en humano Armando, serás nuestro conecte con ellos, pero no tengas miedo, estaremos ahí para cuidarte y protegerte, y si en dado caso se pasan de listos esa sanguijuela.-Odie como se refirió a MI Melissa.-Entraras en fase, lo bueno es que eres el más veloz. Así que no tendremos problemas. Andando.
Comenzamos la caminata, el viaje directo a mi infierno personal. Los comencé a dirigir por donde la había hallado la última vez, y pronto encontramos efluvios demasiado similares, a lo lejos comenzamos a escuchar una canción… una hermosa melodía entonada por una voz angelical…
De pronto ya no escuchamos nada, al parecer nos dirigíamos a la dirección opuesta, los nervios hacían estrago conmigo y al parecer se los contagiaba a los demás. Y pronto pude sentir nuevamente su aroma, que a pesar de ser tan dulzón al punto de quemarme la nariz, se había vuelto una droga para mí; dañina, pero siempre dejándome con ganas de más.
-Es una ventaja que sane rápido.-Susurro la voz que me había robado la felicidad…
-EXAGERADO. –Contesto su voz y nuevamente mi corazón iniciaba su carrera desenfrenada.
Y por fin tuvimos imágenes de ellos, ambos rieron y se abrazaron de una manera que… esto no podía estarme pasando, mi mundo se derivaba cada vez más y más, al punto de haber tocado fondo y seguir cayendo…
-Te quiero, tonto.-Dijo MI Melissa y una lágrima descendió de mis ojos…
-Y yo a ti, Ale.-Dijo ESE.
Y ambos se perdieron entre sus miradas… había tanto cariño en esa mirada… tanto amor… la rabia me hacía presa, cada vez más y más coraje se acumulaba en mi cuerpo, lo sentía arder por la furia que corría por el… pronto no pude contenerme y de mi pecho salió un aullido completamente desgarrador y aterrador. Los ojos de ella se abrieron como plato y tembló un poco, mientras el la intentaba proteger con su cuerpo. Realmente era irónico, yo moría por hacerle daño a él y el simplemente me facilitaba el trabajo poniéndose al frente. Pronto llego otra vampiresa… pero… su corazón palpitaba al igual que el “amiguito” de Melissa. Comenzamos a salir de entre la espesura del bosque y en cuanto estuve a la vista de ellos, supe que era hora para poner en práctica el plan. Tal vez si lo lográbamos, ella no se quedaría conmigo… pero con el solo saber que ella estaría VIVA y FELIZ con alguien, aunque ese alguien no fuera yo… le daba una paz a mi alma y a mi vida… la amaba más de lo que creía…
-¿No te das cuenta que ella le acaba de declarar su amor a otro enfrente de ti?—Grito mentalmente una muy exasperada Susana antes de que yo saliera de fase.
-Esto está más haya de mi control, Susana. ENTIENDELO.-Ya comenzaba a cambiar de fase, pero el coraje que ella me hacía sentir me frenaba un poco.
-¿Sabes que es lo más patético de todo esto? TU. Por qué entiende. Ella nunca te quiso, JAMAS te amo, solo permaneció a tu lado por todos los lujos de la cual la llenaste, por la protección y seguridad que gozaba al estar a tu lado, pero ahora.-Rio de una manera un poco escalofriante.-Mírala, ya no te necesita ni a ti, ni a tu dinero ni tu protección, ahora es una vampira, y por lo que veo, EL la llena de lujos.
-¡Cállate!-Le grite exasperado, estaba por terminar de entrar en fase hasta que vi a MI Melissa lo seguía abrazando, que a pesar de saber que yo me encontraba ahí seguía abrazada a EL.
La furia cada vez se apoderaba más y más de mí, no tenía ni una pisca de paz, y sin tranquilidad no podría cambiar de fase, cada vez me desesperaba más y eso no ayudaba en nada.
-Tranquilo, Armando.-Dijo en un tono muy sereno mi mejor amiga Paula, brindándome un poco de paz.-Recuerda tu plan, no te des por vencido, las apariencias a veces engañan.
-¿Qué apariencias? Lo que yo veo es claro, ella lo está abrazando a EL, ella lo AMA.-Continuo Susana acabando con la poca tranquilidad que había logrado.
Continuamos discutiendo, y ciertamente eso no me brindaba paz, exasperado di un gran gruñido que no llegue a finalizar, pues de pronto pronto, en un abrir y cerrar de ojos, la chica vampira rara con corazón que palpita desapareció para que en su lugar aparecieran un 4 vampiros, 2 rubios y dos vampiresas. Y Melissa se encontraba aún más cercas de él. Debía resignarme, ella ya no me amaba, mas no por eso yo ya había dejado de hacerlo, sentía un dolor incomparable, jamás pensé llegar a sentir esta cantidad de dolor, Melissa, ya no era Melissa, mi imprimación se había vuelto una vampiresa, pero al parecer ella no era mi imprimación, pues tenía uno que otro sentimiento hacia Susana y además Melissa ya había encontrado a alguien más… ¿pero cómo decir que ESTO no es real? Si cada vez que la veo mi corazón comienza un carrera desenfrenada, al verla a los ojos me puedo perder en ese hermoso mar café, al ver su sonrisa siento una alegría inmensa en mi ser, y al probar sus dulces labios, siento que estoy en el mismo paraíso… yo la amaba... yo la AMO, y por ello cumpliré mi promesa, ella vivirá y será feliz aunque no sea conmigo, tenía que luchar por su vida y existencia, y eso haría. Me arme de valor y corrí hacia detrás de unos arbustos, no sin antes avisar a mi manada lo que haría y ellos rápidamente adoptaron una posición de ataque, cuidándome las espaldas. Cambie rápidamente de fase y me puse unos shorts. Era increíble la cantidad de dolor que mi cuerpo emanaba, jamás había sentido tal magnitud de sufrimiento, tanto que mi rostro no podía disimular absolutamente nada, mis ojos ardían y de ellos salían montones de lágrimas. Pero antes de hablar con ella, antes de salvar su vida, tenía dudas que aclarar, merecía respuestas, y eso conseguiría.
Intente ver su mirada nuevamente, perderme en ella y saber que todo esto era una broma, que ella no era vampira y que volvería a mí, que me amaba más que a nada, pero ella ni siquiera se inmuto en mirarme, solo lo observaba a él, solo estaba pendiente de el… sentía un dolor incontrolable y lacerante, mis manos temblaban más que por rabia de saber que ellos se amaban, temblaban de dolor, puro dolor… el silencio nuevamente reino, ni ellos ni nosotros nos atrevíamos a hablar. Y todo mi valor se fue por el caño… estuve apunte de tirarme al suelo y llorar incontrolablemente, suplicarle que me quisiera solo un poco… hasta que nuevamente mi gran amiga incondicional, me brindó su apoyo, se acercó lentamente a mí y me dio un empujoncito con su hocico, no necesitaba estar en fase para saber sus pensamientos, respire profundo, era hora. Pero antes no pude evitar verlo a EL, a ese que me robo la felicidad, la alegría y la vida. Lo mire con todo el odio que me provocaba, e inevitablemente mis instintos me nominaron lanzándome contra el causante de todo mi dolor.
Pero Melissa lo empujo un poco haciendo que yo fallara, una nueva vampira enana y con su cabello rebelde lo cubrió a EL con su cuerpo en un tipo escudo vampírico y Melissa me dio un golpe lanzándome a varios metros de distancia. Sentía como el aire me faltaba, no solo por el golpe que me dio Melissa, el cual debo añadir que fue muy fuerte, sino también por el hecho de que ELLA me hubiera dañado defendiéndolo a él. Esto ya era una afirmación, ella lo amaba y yo ya no podía hacer nada para evitarlo… maldita la hora en que Susana volvió…
Escuche el aullido de Juliet y de los demás a lo lejos, esa era la señal de que venían en camino, esto se complicaba cada vez más…
Todas las sanguijuelas se pusieron alrededor de Anthony intentando cubrirlo, yo me encontraba tirado en el suelo sin poder dar crédito a todo lo que me sucedía, la manada me rodeo a la defensiva, estaban preparados para atacar y si la guerra comenzaba… nada la detendría.
Y ese era un lujo que no me podía permitir, la protegería a toda costa, ella era mi inspiración y lo seguiría siendo aun cuando ella no me amase más. Me pare y con un leve movimiento con la mano la manada se despejo abriéndose paso ante mí, las sanguijuelas imitaron el movimiento mas no por completo. No sabía qué hacer, pero no me podía dar por vencido tan fácil… tenía que luchar… por ella… una última vez.
-Por favor… regrésame a mi vida…-Suplique con el dolor impregnado en cada una de mis palabras…
El solo me miraba incrédulo, como intentando explicar algo, pero de su boca no salía ni una palabra…
-¡¡¡ANDY!!!-Grito y su cara se ilumino.
De entre la espesura salieron un vampiro y una manda de licántropos… un momento. ¿Había más licántropos? Este lugar estaba lleno de sorpresas… y algo me decía que esto era solo el comienzo…
Se posiciono en forma de defensa frente a la vampira de cabello rebelde, y un vampiro rubio al ver esto, suspiro… de cierto modo sentía que él podía comprenderme un poco, pero sabía que su dolor no se comparaba ni una pisca al mío. La otra manada se colocó a los lados de las sanguijuelas. Pero, ¿Acaso estaban del lado de las sanguijuelas? ¿Cómo podían traicionar a su raza de esa manera?
La tensión crecía cada vez más, rápido gire mi cabeza y vi como Aron salía de entre la espesura del bosque, colocándose como un buen alfa frente a su manada, dio un gran aullido que fue coreado por nuestra manada, ya habían llegado Juliet y los otros. Nuestra manada retrocedió un poco, al parecer ordenes de Aron, moría de curiosidad por saber que sucedía, pero primero tenía que hablar con Melissa. Sentía que pronto caería de dolor, algunas lágrimas se desbordaban por mis ojos y mi impotencia aumentaba al no poder pararlas.
Y mi vista nuevamente aunque intentara evitarlo, siempre volvía al mismo lugar, a ELLA. Me torturaba pasar cada segundo separado de ella, de su melodiosa voz, de sus caricias… de sus besos. Y ella se portaba tan… distante, tan fría. Solamente estaba al pendiente de él, no movía la vista de él, era como si estuviera solamente el… y nuevamente la agonía me devoraba.
Pronto el silencio fue sustituido por un sonido persistente, era el sonido de un corazón, el corazón de Anthony.
-Tranquilo, Anthony. No dejare que nada te ocurra.-Susurro el chico rubio de antes. La desesperación se apoderaba cada vez más de mí, hasta que ya no me pude contener.
-Te he pedido algo, ¿Acaso no piensas contestar?-Le grite desesperado, necesitaba respuestas, necesitaba saber todo… pero él se negaba a contestar.-Te estoy hablando a ti, al chico rubio que no deja de abrazar a…-No podía ni nombrar su nombre sin que el remolino en mi interior me succionara.
-No es a mí a quien debes pedírselo.-Respondió el firmemente, esa respuesta no me bastaba, yo necesitaba más.
Cada vez me era más difícil contenerme, mis manos comenzaron a temblar, apenas pude contener un rugido en mi interior, nada me salía bien, estuve a punto de transformarme, pero en eso, Aron se acercó a mí y con el hocico me brindo un poco de su inmensa paz, respire profundamente e intente concentrarme. Nuevamente el silencio reinaba y la tensión aumentaba. Esto no duraría mucho tiempo. Tanto silencio me desquiciaba.
-¿Por qué…? ¿Qué te he hecho para que me arrebataras lo que más quiero?...-Continúe pero él seguía en su eterno silencio.-¡¡¡Te estoy hablando a TI!!! ¿Por qué LO HICISTE?-NECESITABA saber sus motivos para haberme arrebatado de esa manera a Melissa, para que la transformara en un… no podía continuar así.
-Yo no le hice ESO.-Respondió el firmemente, por fin se defendía.
Si él no le había hecho eso… entonces ¿Quién? Con la mirada comencé a buscar al responsable de mi agonía. Mire a cada una de las sanguijuelas y a los de la otra manada, pronto mi manada comenzó a gruñirles por mero instinto, pero al parecer no intimidábamos ni una pisca a la otra manada, pues no se movieron ni un centímetro. De pronto un sujeto salió de entre la espesura humana, por su olor lo identifique como un lobo de la otra manada. Mil preguntas se amontonaron en mi mente, y no dude ni un segundo en expresárselas.
-¿Cómo pueden ayudarlos? ¿Por que los protegen si estamos hechos para destruirlos?-Iba a continuar con mi bombardeo de preguntas, pero él me interrumpió.
-Eso no tiene nada que ver. Ellos no son los que piensan… es una larga historia, tenemos un tratado que respetar, y lazos que nos unen a ellos, son parte de nuestra manada.-Aclaro el joven bronceado de cabello largo.
¿Acaso era un tratado como el que nosotros planeábamos hacer con Melissa? Pero nosotros no tendríamos que estar haciendo ningún tratado si ELLOS no la hubieran condenado a ese tipo de inmortalidad. Y nuevamente me deje llevar por mis instintos.
-Pero ellos la mordieron.-Dije apuntando a MI Melissa.-Ellos la condenaron a ESO.
De cierto modo me causaba repulsión el saber en lo que se había convertido, pero por otro lado no podía odiar lo que ella era, si ella me dejaba continuar a su lado, yo aceptaría su condición, yo la amaría igual…
-No puedes asegurar que fueran ellos…-Continuo el licántropo.-Es muy fácil para nosotros saber si mienten, ¿O no te has dado cuenta del extraño color de sus ojos?
Instintivamente le obedecí y mire la mirada de cada uno de ellos, era de un color dorado… no era rojo, ese rojo escarlata que te estremecía la piel. Observe todos los ojos, pero me perdí en unos, en los más hermosos que existían, en los de ELLA.
Este clan era sumamente extraño. De pronto pude observar que en cuello de ellas y en la muñequera de ellos se encontraba un escudo “Cullen”. Habían cientos de preguntas en el aire… solo faltaban respuestas, respuestas que pronto encontraría…
Por fin^^ los Cullen han llegado a un hermoso rayo de luzxD!! & no cualquiera de los Cullen, si no del maravilloso blog de mi gran amiga Citllaly "Del crepusculo al Ocaso" durante todo este tiempo, Melissa estuvo con ellos ^o^ & si quieren saber que fue de ella, o mas sobre Anthony, Andy & todos los Cullen tienen que leer su historiaxD!! "Deyabu Inmortal" & la continuacion de esta (que es donde nuestras historias se unen) "Del Crepusculo al Ocaso" me atrevo a afirmar que no se arrepentiran de leer estas historias, pues estan llenas de Accion, drama, AMOR & ademas de que su escritora es extremadamente buena^^
Asi que si me vuelvo a desaparecer me ire un poco tranquila sabiendo que tienen MUCHOO que leerxD & no se arrepentiran de ello^^ Por fin lo logre Citlally^^ este capitulo te lo dedico a ti^^
Gracias a todos por su inmenso apoyo^^ los quiero:D este blog no seria nada sin ustedes;)
Al mero abajo vendran los links:D
Mapita^^
Primera Parte
http://deja-vu-inmortal.blogspot.com/
Segunda Parte
http://del-crepusculo-al-ocaso.blogspot.com/
aunque no lo meresca:$ perdonenme si los decepcione, JAMAS fue mi intencion, simplemente que tuve exeso de responsabilidades y falta de tiempo. Estuve durmiendo durante estas semans muy poco tiempo, y las tareas... simplemente se multiplicaban solas o.O!!! Mi familia demandaba tiempo conmigo & mis amigos tmbxD & este fin de semana lo pase alejada de toda la sociedad en un ranchoxD jeje asi que eso me dificulto aun mas las consas. En fin, ESPERO no vuelva a suceder, aqui les traigo un capitulo super largoxD mas largo que el anterior si puedo aniadirxD! espero qe lo disfrutenxD en este capitulo hay una sorpresaxD!!! disfruntenlo & OMG!! MIL GRACIAS POR TODOS SUS COMENTARIOSXXD(L) me encantaron, encerio que me daban ganas para terminar las tareas & tener mas tiempo de escribirxD espero traerles pronto un nuevo capitulo & seguir leyendo sus maravillosos comentariosxD
son los mejores^^ gracias por todo!!!!
espero qe disfruten en el capitulo^^ qe me costo escribirxD (preguntenle a personas, solo me faltaban dos ojas desde ace mas de una semana para terminarlo, pero no tenia tiempo) & qe no se aburran que esta super largoxD Ya los dejo leer^^ los quiero(K) Mapita^^
POV Armando
Regrese lo más rápido posible que mis patas y mi dolor me permitían, hasta que fui consciente de que sangraba, pero… ¿En qué momento me había cortado? Las ramas no me habían tocado, y Me-Melissa y… ese, no se me habían acercado lo suficiente como para haberme herido de tal manera. Por fin llegue al bosque en el que finalmente me sentí seguro. Me recosté en el suelo y comencé a lamer mi herida que iba sanando a gran velocidad. La herida debió de haber sido inmensa, pues no terminaba de sanarse, lamentablemente el dolor que sentía en mi interior, superaba indudablemente al exterior.
Me dolía deliberadamente mi pecho, mi corazón y mi alma se sentían en una especie de agonía que poco a poco era absorbida por un abismo… sentía varios sentimientos a la vez. Dolor, dolor de saber que ella amaba ahora a alguien más, y que ya no era MI Melissa, aquella Melissa HUMANA de la cual yo me había enamorado perdidamente, de la cual yo me había imprimado. Pero a la vez sentía una clase de algarabía y emoción al haberla encontrado, ¡Finalmente la había encontrado! Por fin había vuelto a ver su hermosura desmesurada, que aunque fuera una… una… vampiresa, seguía robándome el aliento, lograba que mi corazón comenzara una carrera desenfrenada al solo ver sus bellos y cálidos ojos… que ya no eran cafés…
El dolor duplicaba a cada segundo que pasaba, y no pudiendo evitarlo, solté un aullido. Pronto 5 nuevos pensamientos rondaban por mi mente.
-¡La encontraste, la encontraste!-Gritaban los emocionados pensamientos de Paula, y por lo que podía ver en los pensamientos de Gabriel que iba tras de ella, Paula se acercaba corriendo entre brincos y brincos de alegría.
-¿Qué tan herido estas?-Pregunto rápidamente Noah, quien había mejorado bastante en la rama de la medicina.
-¿Cómo paso todo esto?-Pregunto confusa Juliet, quien encabezaba a los 5 lobos que se posaron ante mí.
-Es una vampira.-Dijo en un hilo de voz Susana.
Todos callamos, hasta que lo inevitable sucedió, comenzaron a pasar imágenes por las cabezas de todos de Melissa asesinando a humanos.
-La tenemos que matar.-Dijo con mucho pesar Juliet.
-¡NOO!-Grite. Los gruñidos comenzaron a salir de mi pecho y me coloque en posición de ataque. Jamás permitiría que dañaran a Melissa.
-¿Cómo puedes pensar así de ella, si tú mismo viste como ella reconstruyo su vida con otro?
-Tú no entiendes, Susana…
-¿No entiendo qué? ¿Sabes lo que no entiendo? No entiendo cómo es que a pesar de que yo te amo más que a nada, que JAMAS te haría daño y que jamás lo he hecho, no me puedas amar tanto como a ella. Ella que te engaño y olvido, que te remplazo sin ningún dolor, sigue teniendo todo tu corazón, todo tu amor…-Sus pensamientos destilaban dolor.
-Lo que pasa, es que, por si no te habías dado cuenta querida, Melissa es SU imprimación.-Afirmo Paula muy segura, últimamente su comportamiento hacia Susana era muy hostil.
-Pues al parecer, no es la única imprimación de Armando.-Continuo Susana con cierta acidez en sus palabras.
-¿A que te refieres?
-A que por si no te habías dado cuenta, Armando es mi imprimación.
-Ja, y yo me imprime de Bratt Pitt.-Dijo Paula irónicamente, mientras Gabriel gruñía instintivamente.-Sabes, amor que eso es tan falso como la supuesta imprimación entre Armando y Susana.
Susana se colocó en posición de ataque, y de su pecho comenzaron a salir gruñidos. Pero de pronto se tranquilizó y simplemente comenzaron a reproducirse por su mente nuestras conversaciones anteriores tal y como si estuviéramos una película. Sentía odio hacia mí, coraje. No era posible que yo hubiera dicho esas palabras, me desconocía. Por la mente de los demás salían más que nada sentimientos, tales como la decepción, tristeza, rabia y satisfacción por parte de Susana.
-Basta.-Ordeno Aron salvándome el pellejo.-Dejen de pensar así, saben que esta situación está fuera de nuestras manos, la imprimación es algo tan maravilloso como enigmático, no conocemos sus raíces y no está bajo nuestro control. Intentaremos comprenderte, Armando. Pero me temo que he tomado una decisión. Melissa es vampira y como tal es un gran peligro. Así que tendremos que… que… que matarla.
Sabía lo mucho que le costaba el siquiera pensar en eso. Me quede en estado de shock. Yo colaboraría para la muerte de MI Melissa, esto solo podía pasarme a mí. Sabía que tanta felicidad vivida con la luz de mi vida tendría que ser pagada, pero jamás me imagine que pagaría con creces. Sentía como mi mundo se desmoronaba y como perdía toda aquella alegría que había sentido anteriormente al saber su paradero. Ahora deseaba más que nunca jamás haberla hallado, pues solo había logrado poner en peligro su… su… ¿existencia? Por qué vida ya no era, vida ya no era lo que ella llevaba, ella ya no tenía corazón… En la mente de todos había un silencio sepulcral. Nadie se atrevía a decir ni pensar nada, hasta que Paula lo rompió.
-Yo no me prestare a ello, no cuentes conmigo.
-Ni conmigo.-La secundo Gabriel.
-Creo que está claro que ninguno de nosotros accederá a eso.-Afirme.
-Pues me temo que no está en sus manos decidir. Es una ORDEN. Mañana comenzaran los entrenamientos, descanses que serán fuertes. No sabemos con que tantos vampiros nos enfrentaremos, y no estoy dispuesto a dar bajas en mi manada. Ha descansar he dicho.
Todos nos dirigimos a nuestras respectivas cabañas y nuevamente reinaba el silencio. Al llegar todos cambiamos de fase y nos pusimos un poco de ropa. Mientras me dirigía a mi cabaña distinguí a León sobre un árbol, mirando directamente hacia la cabaña de Sofí. Ella cocía un hermoso vestido tranquila, y el la miraba con tanta adoración y amor, que de cierto modo me recordaba lo perdido… me recordaba a Melissa… sigilosamente me acerque a él. Tan concentrado se encontraba que ni siquiera noto cuando llegue a su lado.
-¿Algún día se lo dirás?-Pregunte asustándolo un poco.
-¿Decir que?-Dijo mientras bajaba del árbol, no sin antes dirigir una última mirada a la ventana de Sofí.
-Sabes a lo que me refiero.
-Y por enésima vez te digo: yo no estoy imprimado de esa niñita.-Era tan obvio, que me costaba sonreír, hasta cuando intentaba sonar grosero con ella, salían palabras cargadas de ternura. En ese momento mi cabeza ideo el plan para solucionar todo este embrollo.
-En ese caso me alegra que no estés interesado en ella.-Dije sembrando la duda en él.
-No, no lo estoy. Pero… ¿Por qué lo dices?-Yo sabía perfectamente que a un lobo le importa hasta el color de uñas que utiliza su imprimación…
-Por que Sofí tiene un pretendiente.-Sentí como se tensó rápidamente.-Es nuevo en el vecindario, hoy durante tu guardia Sofí le fue a dar la bienvenida. Y al parecer el chico tiene buen gusto, pues en cuanto la vio, su mirada cambio.
-¿Y a Sofí le intereso?-Pregunto rápidamente, después lo pensó un ratito y continuo.-Digo… no es que me interese mucho verdad, pero, ya que sacas el tema.-Una sonrisa se formó en mi interior, estaba logrando mi cometido.
-Pues no sé, si pasaron toda la tarde juntos… debió de haberle interesado. León, tengo que ir a descansar, nos vemos, chico. Cuidado con la competencia.
Y eso era cierto, los Johnson se habían mudado cercas, y el chico realmente se había fijado en Sofí. Y aunque no podía decir lo mismo por parte de Sofí… algo tenía que intentar para lograr que Sofí tuviera un poco del tipo de felicidad que ella nos había brindado a todos durante todo este tiempo. Me aleje con un paso relajado, lo cual no sentía en lo absoluto, pues de mi mente no salía Melissa y el otro tipo…
**********
Los días pasaban a una velocidad impresionante y pronto llego el día en el que atacaríamos… todos habíamos mejorado en nuestros ataques. Todos estaban preparados físicamente para atacarla… más no listos psicológicamente para matarla. Realmente todos la amábamos… la amamos. Me sentía un cobarde, un traicionero. Y tenía algo pensado…
-¿Están todos listos para el ataque?-Pregunto Aron.
-Si.-Contestaron al unísono Susana y León. Al parecer eran los únicos de acuerdo con que atacáramos a Melissa, ellos y Aron.
-Saben perfectamente que no me agrada mucho la idea, pero ella representa un peligro para mi manada, un peligro que no pienso correr.-Contesto Aron a los pensamientos de muchos de nosotros.
-¿Realmente no lo quieres hacer?-Pregunte intentando no pensar mucho en mi plan para que no supieran cual era.
-Claro que sí, Armando. Sabes perfectamente que la quiero como a una integrante más de la manada.
-Entonces… ¿estarías dispuesto a apoyar mi plan?
-¿Plan? ¿Qué te trae entre manos, Armando?
-Un pequeño plan. Ir pacíficamente con Melissa, y llegar a un acuerdo, acuerdo en el que ella prometa no dañar a ningún humano, y así no habría necesidad de que nosotros la matáramos.-Dije realmente orgulloso de mi plan.
-Un pequeño detalle.-Dijo Susana arruinando mi felicidad.-Ella es vampira, te recuerdo que los “vampiros”-Remarco la palabra- viven de sangre humana. Es imposible que le pidas eso.
-Solo pida una oportunidad, si es necesario, yo mismo hablo con ella. Por favor, Aron. Dame esta oportunidad, solo una oportunidad.
-No lo sé…
-Acepta.-Me apoyo Susana sorprendiéndonos a todos.-Con la condición de que si no acepta o no lo cumple… el mismo la matara.
Un escalofrió recorrió mi cuerpo… matarla YO mismo. ¿Como mataría a la razón de mi existencia? A la razón de mi vivir. Un nuevo silencio reino. Sentía una nueva sensación, un nuevo sentimiento que no podía identificar bien…
-¿Aceptas?-Pregunto Aron…
¿Qué? ¿Aron apoyaba esto? ¿pero sí que estaba sucediendo aquí? Él no era así, el no ES así. Algo estaba pasando, y la impotencia de no saber que sucede, o no saber hacer era total y completamente frustrante. Sentía como la respiración me faltaba, todos los demás estaban de acuerdo conmigo, pero Aron tenia pensamientos tan… fríos… tan impropios de él. Me presionaba cada vez más para que le respondiera… con esa propuesta tenia demasiado que ganar: la salvación de Melissa, su libertad condicional… pero a la vez tenía tanto que perder… ¿podría atreverme a matarla YO mismo? Realmente sentía que no… dudaba poder verla morir, y el siquiera pensar en yo lo haría… era una idea totalmente repulsiva.
-A la 1…-Comenzó su cuenta Aron.- A las 2… Y a las…
-Acepto.-Me adelante.
-Entonces… en marcha. Primero iremos Armando, Jordán, Gabriel, Susana, Paula, Noah y yo. Y si en dado caso los llegamos a necesitar, Juliet, León y Amy llegaran, ustedes serán nuestros refuerzos. ¿Listos?
-Si.-Dijimos todos al unísono con cierto tono nostálgico.
-Cuando lleguemos, te transformaras en humano Armando, serás nuestro conecte con ellos, pero no tengas miedo, estaremos ahí para cuidarte y protegerte, y si en dado caso se pasan de listos esa sanguijuela.-Odie como se refirió a MI Melissa.-Entraras en fase, lo bueno es que eres el más veloz. Así que no tendremos problemas. Andando.
Comenzamos la caminata, el viaje directo a mi infierno personal. Los comencé a dirigir por donde la había hallado la última vez, y pronto encontramos efluvios demasiado similares, a lo lejos comenzamos a escuchar una canción… una hermosa melodía entonada por una voz angelical…
De pronto ya no escuchamos nada, al parecer nos dirigíamos a la dirección opuesta, los nervios hacían estrago conmigo y al parecer se los contagiaba a los demás. Y pronto pude sentir nuevamente su aroma, que a pesar de ser tan dulzón al punto de quemarme la nariz, se había vuelto una droga para mí; dañina, pero siempre dejándome con ganas de más.
-Es una ventaja que sane rápido.-Susurro la voz que me había robado la felicidad…
-EXAGERADO. –Contesto su voz y nuevamente mi corazón iniciaba su carrera desenfrenada.
Y por fin tuvimos imágenes de ellos, ambos rieron y se abrazaron de una manera que… esto no podía estarme pasando, mi mundo se derivaba cada vez más y más, al punto de haber tocado fondo y seguir cayendo…
-Te quiero, tonto.-Dijo MI Melissa y una lágrima descendió de mis ojos…
-Y yo a ti, Ale.-Dijo ESE.
Y ambos se perdieron entre sus miradas… había tanto cariño en esa mirada… tanto amor… la rabia me hacía presa, cada vez más y más coraje se acumulaba en mi cuerpo, lo sentía arder por la furia que corría por el… pronto no pude contenerme y de mi pecho salió un aullido completamente desgarrador y aterrador. Los ojos de ella se abrieron como plato y tembló un poco, mientras el la intentaba proteger con su cuerpo. Realmente era irónico, yo moría por hacerle daño a él y el simplemente me facilitaba el trabajo poniéndose al frente. Pronto llego otra vampiresa… pero… su corazón palpitaba al igual que el “amiguito” de Melissa. Comenzamos a salir de entre la espesura del bosque y en cuanto estuve a la vista de ellos, supe que era hora para poner en práctica el plan. Tal vez si lo lográbamos, ella no se quedaría conmigo… pero con el solo saber que ella estaría VIVA y FELIZ con alguien, aunque ese alguien no fuera yo… le daba una paz a mi alma y a mi vida… la amaba más de lo que creía…
-¿No te das cuenta que ella le acaba de declarar su amor a otro enfrente de ti?—Grito mentalmente una muy exasperada Susana antes de que yo saliera de fase.
-Esto está más haya de mi control, Susana. ENTIENDELO.-Ya comenzaba a cambiar de fase, pero el coraje que ella me hacía sentir me frenaba un poco.
-¿Sabes que es lo más patético de todo esto? TU. Por qué entiende. Ella nunca te quiso, JAMAS te amo, solo permaneció a tu lado por todos los lujos de la cual la llenaste, por la protección y seguridad que gozaba al estar a tu lado, pero ahora.-Rio de una manera un poco escalofriante.-Mírala, ya no te necesita ni a ti, ni a tu dinero ni tu protección, ahora es una vampira, y por lo que veo, EL la llena de lujos.
-¡Cállate!-Le grite exasperado, estaba por terminar de entrar en fase hasta que vi a MI Melissa lo seguía abrazando, que a pesar de saber que yo me encontraba ahí seguía abrazada a EL.
La furia cada vez se apoderaba más y más de mí, no tenía ni una pisca de paz, y sin tranquilidad no podría cambiar de fase, cada vez me desesperaba más y eso no ayudaba en nada.
-Tranquilo, Armando.-Dijo en un tono muy sereno mi mejor amiga Paula, brindándome un poco de paz.-Recuerda tu plan, no te des por vencido, las apariencias a veces engañan.
-¿Qué apariencias? Lo que yo veo es claro, ella lo está abrazando a EL, ella lo AMA.-Continuo Susana acabando con la poca tranquilidad que había logrado.
Continuamos discutiendo, y ciertamente eso no me brindaba paz, exasperado di un gran gruñido que no llegue a finalizar, pues de pronto pronto, en un abrir y cerrar de ojos, la chica vampira rara con corazón que palpita desapareció para que en su lugar aparecieran un 4 vampiros, 2 rubios y dos vampiresas. Y Melissa se encontraba aún más cercas de él. Debía resignarme, ella ya no me amaba, mas no por eso yo ya había dejado de hacerlo, sentía un dolor incomparable, jamás pensé llegar a sentir esta cantidad de dolor, Melissa, ya no era Melissa, mi imprimación se había vuelto una vampiresa, pero al parecer ella no era mi imprimación, pues tenía uno que otro sentimiento hacia Susana y además Melissa ya había encontrado a alguien más… ¿pero cómo decir que ESTO no es real? Si cada vez que la veo mi corazón comienza un carrera desenfrenada, al verla a los ojos me puedo perder en ese hermoso mar café, al ver su sonrisa siento una alegría inmensa en mi ser, y al probar sus dulces labios, siento que estoy en el mismo paraíso… yo la amaba... yo la AMO, y por ello cumpliré mi promesa, ella vivirá y será feliz aunque no sea conmigo, tenía que luchar por su vida y existencia, y eso haría. Me arme de valor y corrí hacia detrás de unos arbustos, no sin antes avisar a mi manada lo que haría y ellos rápidamente adoptaron una posición de ataque, cuidándome las espaldas. Cambie rápidamente de fase y me puse unos shorts. Era increíble la cantidad de dolor que mi cuerpo emanaba, jamás había sentido tal magnitud de sufrimiento, tanto que mi rostro no podía disimular absolutamente nada, mis ojos ardían y de ellos salían montones de lágrimas. Pero antes de hablar con ella, antes de salvar su vida, tenía dudas que aclarar, merecía respuestas, y eso conseguiría.
Intente ver su mirada nuevamente, perderme en ella y saber que todo esto era una broma, que ella no era vampira y que volvería a mí, que me amaba más que a nada, pero ella ni siquiera se inmuto en mirarme, solo lo observaba a él, solo estaba pendiente de el… sentía un dolor incontrolable y lacerante, mis manos temblaban más que por rabia de saber que ellos se amaban, temblaban de dolor, puro dolor… el silencio nuevamente reino, ni ellos ni nosotros nos atrevíamos a hablar. Y todo mi valor se fue por el caño… estuve apunte de tirarme al suelo y llorar incontrolablemente, suplicarle que me quisiera solo un poco… hasta que nuevamente mi gran amiga incondicional, me brindó su apoyo, se acercó lentamente a mí y me dio un empujoncito con su hocico, no necesitaba estar en fase para saber sus pensamientos, respire profundo, era hora. Pero antes no pude evitar verlo a EL, a ese que me robo la felicidad, la alegría y la vida. Lo mire con todo el odio que me provocaba, e inevitablemente mis instintos me nominaron lanzándome contra el causante de todo mi dolor.
Pero Melissa lo empujo un poco haciendo que yo fallara, una nueva vampira enana y con su cabello rebelde lo cubrió a EL con su cuerpo en un tipo escudo vampírico y Melissa me dio un golpe lanzándome a varios metros de distancia. Sentía como el aire me faltaba, no solo por el golpe que me dio Melissa, el cual debo añadir que fue muy fuerte, sino también por el hecho de que ELLA me hubiera dañado defendiéndolo a él. Esto ya era una afirmación, ella lo amaba y yo ya no podía hacer nada para evitarlo… maldita la hora en que Susana volvió…
Escuche el aullido de Juliet y de los demás a lo lejos, esa era la señal de que venían en camino, esto se complicaba cada vez más…
Todas las sanguijuelas se pusieron alrededor de Anthony intentando cubrirlo, yo me encontraba tirado en el suelo sin poder dar crédito a todo lo que me sucedía, la manada me rodeo a la defensiva, estaban preparados para atacar y si la guerra comenzaba… nada la detendría.
Y ese era un lujo que no me podía permitir, la protegería a toda costa, ella era mi inspiración y lo seguiría siendo aun cuando ella no me amase más. Me pare y con un leve movimiento con la mano la manada se despejo abriéndose paso ante mí, las sanguijuelas imitaron el movimiento mas no por completo. No sabía qué hacer, pero no me podía dar por vencido tan fácil… tenía que luchar… por ella… una última vez.
-Por favor… regrésame a mi vida…-Suplique con el dolor impregnado en cada una de mis palabras…
El solo me miraba incrédulo, como intentando explicar algo, pero de su boca no salía ni una palabra…
-¡¡¡ANDY!!!-Grito y su cara se ilumino.
De entre la espesura salieron un vampiro y una manda de licántropos… un momento. ¿Había más licántropos? Este lugar estaba lleno de sorpresas… y algo me decía que esto era solo el comienzo…
Se posiciono en forma de defensa frente a la vampira de cabello rebelde, y un vampiro rubio al ver esto, suspiro… de cierto modo sentía que él podía comprenderme un poco, pero sabía que su dolor no se comparaba ni una pisca al mío. La otra manada se colocó a los lados de las sanguijuelas. Pero, ¿Acaso estaban del lado de las sanguijuelas? ¿Cómo podían traicionar a su raza de esa manera?
La tensión crecía cada vez más, rápido gire mi cabeza y vi como Aron salía de entre la espesura del bosque, colocándose como un buen alfa frente a su manada, dio un gran aullido que fue coreado por nuestra manada, ya habían llegado Juliet y los otros. Nuestra manada retrocedió un poco, al parecer ordenes de Aron, moría de curiosidad por saber que sucedía, pero primero tenía que hablar con Melissa. Sentía que pronto caería de dolor, algunas lágrimas se desbordaban por mis ojos y mi impotencia aumentaba al no poder pararlas.
Y mi vista nuevamente aunque intentara evitarlo, siempre volvía al mismo lugar, a ELLA. Me torturaba pasar cada segundo separado de ella, de su melodiosa voz, de sus caricias… de sus besos. Y ella se portaba tan… distante, tan fría. Solamente estaba al pendiente de él, no movía la vista de él, era como si estuviera solamente el… y nuevamente la agonía me devoraba.
Pronto el silencio fue sustituido por un sonido persistente, era el sonido de un corazón, el corazón de Anthony.
-Tranquilo, Anthony. No dejare que nada te ocurra.-Susurro el chico rubio de antes. La desesperación se apoderaba cada vez más de mí, hasta que ya no me pude contener.
-Te he pedido algo, ¿Acaso no piensas contestar?-Le grite desesperado, necesitaba respuestas, necesitaba saber todo… pero él se negaba a contestar.-Te estoy hablando a ti, al chico rubio que no deja de abrazar a…-No podía ni nombrar su nombre sin que el remolino en mi interior me succionara.
-No es a mí a quien debes pedírselo.-Respondió el firmemente, esa respuesta no me bastaba, yo necesitaba más.
Cada vez me era más difícil contenerme, mis manos comenzaron a temblar, apenas pude contener un rugido en mi interior, nada me salía bien, estuve a punto de transformarme, pero en eso, Aron se acercó a mí y con el hocico me brindo un poco de su inmensa paz, respire profundamente e intente concentrarme. Nuevamente el silencio reinaba y la tensión aumentaba. Esto no duraría mucho tiempo. Tanto silencio me desquiciaba.
-¿Por qué…? ¿Qué te he hecho para que me arrebataras lo que más quiero?...-Continúe pero él seguía en su eterno silencio.-¡¡¡Te estoy hablando a TI!!! ¿Por qué LO HICISTE?-NECESITABA saber sus motivos para haberme arrebatado de esa manera a Melissa, para que la transformara en un… no podía continuar así.
-Yo no le hice ESO.-Respondió el firmemente, por fin se defendía.
Si él no le había hecho eso… entonces ¿Quién? Con la mirada comencé a buscar al responsable de mi agonía. Mire a cada una de las sanguijuelas y a los de la otra manada, pronto mi manada comenzó a gruñirles por mero instinto, pero al parecer no intimidábamos ni una pisca a la otra manada, pues no se movieron ni un centímetro. De pronto un sujeto salió de entre la espesura humana, por su olor lo identifique como un lobo de la otra manada. Mil preguntas se amontonaron en mi mente, y no dude ni un segundo en expresárselas.
-¿Cómo pueden ayudarlos? ¿Por que los protegen si estamos hechos para destruirlos?-Iba a continuar con mi bombardeo de preguntas, pero él me interrumpió.
-Eso no tiene nada que ver. Ellos no son los que piensan… es una larga historia, tenemos un tratado que respetar, y lazos que nos unen a ellos, son parte de nuestra manada.-Aclaro el joven bronceado de cabello largo.
¿Acaso era un tratado como el que nosotros planeábamos hacer con Melissa? Pero nosotros no tendríamos que estar haciendo ningún tratado si ELLOS no la hubieran condenado a ese tipo de inmortalidad. Y nuevamente me deje llevar por mis instintos.
-Pero ellos la mordieron.-Dije apuntando a MI Melissa.-Ellos la condenaron a ESO.
De cierto modo me causaba repulsión el saber en lo que se había convertido, pero por otro lado no podía odiar lo que ella era, si ella me dejaba continuar a su lado, yo aceptaría su condición, yo la amaría igual…
-No puedes asegurar que fueran ellos…-Continuo el licántropo.-Es muy fácil para nosotros saber si mienten, ¿O no te has dado cuenta del extraño color de sus ojos?
Instintivamente le obedecí y mire la mirada de cada uno de ellos, era de un color dorado… no era rojo, ese rojo escarlata que te estremecía la piel. Observe todos los ojos, pero me perdí en unos, en los más hermosos que existían, en los de ELLA.
Este clan era sumamente extraño. De pronto pude observar que en cuello de ellas y en la muñequera de ellos se encontraba un escudo “Cullen”. Habían cientos de preguntas en el aire… solo faltaban respuestas, respuestas que pronto encontraría…
Por fin^^ los Cullen han llegado a un hermoso rayo de luzxD!! & no cualquiera de los Cullen, si no del maravilloso blog de mi gran amiga Citllaly "Del crepusculo al Ocaso" durante todo este tiempo, Melissa estuvo con ellos ^o^ & si quieren saber que fue de ella, o mas sobre Anthony, Andy & todos los Cullen tienen que leer su historiaxD!! "Deyabu Inmortal" & la continuacion de esta (que es donde nuestras historias se unen) "Del Crepusculo al Ocaso" me atrevo a afirmar que no se arrepentiran de leer estas historias, pues estan llenas de Accion, drama, AMOR & ademas de que su escritora es extremadamente buena^^
Asi que si me vuelvo a desaparecer me ire un poco tranquila sabiendo que tienen MUCHOO que leerxD & no se arrepentiran de ello^^ Por fin lo logre Citlally^^ este capitulo te lo dedico a ti^^
Gracias a todos por su inmenso apoyo^^ los quiero:D este blog no seria nada sin ustedes;)
Al mero abajo vendran los links:D
Mapita^^
Primera Parte
http://deja-vu-inmortal.blogspot.com/
Segunda Parte
http://del-crepusculo-al-ocaso.blogspot.com/
sábado, 24 de abril de 2010
Capitulo 38 Te encontre (Armando, Sofi, Armando)
Hola a todosxD!! se que ace siglos que no publico:S
jeje pero esque habia tenido mi semana de examenes o.O!! & pues por ese motivo razon y circunstancia no habia publicado:P WOW! este es el capitulo qe mas me a costado escribir & EL MAS LARGO DE TODOS!!!! es demasiado largoxD mas qe todos los anteriores:P espero qe les gusteD:!!!! jejeje los adoroxD(L) gracis por continuar a mi lado con esta historia & en el proximo capitulo muchas cosas se rebelaran... los adoroxD(L) gracias por todo & espero qe realmente les guste el capituloxD si tienen dudas con mucho gusto las respondere en el siguiente capitulo (preguntas qe me sean posibles contestarxD) gracias && comenten^^ (eso es lo qe mas me inspira:P)
POV Armando
…Melissa… era en lo único que podía pensar, llevaba tan solo unos segundos de su partida y sentía que ya habían pasado años…
-Armando… yo… lo siento… es que… ella… tu…-Susana intentaba hablarme, pero de su boca no salían más que palabras incoherentes.
Tenia que ser fuerte, tenía que comportarme como un verdadero y afrontar las consecuencias de mis actos, pero me sentía débil, sin fuerzas, perdido… moría porque Melissa volviera y que me obsequiara tan solo una sonrisa… con una sonrisa me sentiría completamente lleno de energía y sé que podría ser capaz de arreglar todo… ¡pero YO LA HABIA HERIDO! ¿Qué tipo de patán era Como para haberla herido y aun así desear que me amara solo a mí? que no tuviera ojos para ningún otro hombre… lloraba, cada vez lloraba más, no podía creer que esto me estuviera pasado a mi… tal vez tanta felicidad había sido excesiva… y ahora debía pagar el precio. Me había perdido en mis pensamientos mientras lloraba, hasta que me di cuenta de que me encontraba en el suelo recostado, ahogándome en mis lágrimas… y Susana se encontraba hincada a mi lado, intentando disculparse y con algunas lágrimas resbalando de sus ojos, se miraba tierna. me incorpore y le ofrecí mi mano para levantarla, ella la miro a mi y después a mí, brinco a mis brazos, y al estar en ellos comenzó a llorar descontroladamente, la abrace a mí, pues de cierto modo me recordaba a lo que yo había perdido… a lo que yo más amaba… a Melissa. Ambos llorábamos fuertemente, hasta que apareció Paula de entre los árboles.
Venía con su dulce aire tan despreocupado, si acaso ella supiera del tormento que mi alma albergara en ese momento… nos miró extrañada a Susana y a mí. su rostro cambio drásticamente y corrió hacia nosotros.
-¿Qué paso?-Su semblante no mostraba ni una pisca de tranquilidad que había tenido antes, sino al contrario, se veía una Paula total y completamente aterrada.
-Me… Mel…-Intentaba decir yo entre sollozos, pero me sentía tan incapaz de nombrar su hermoso nombre, yo era el único culpable de todos su sufrimiento, me sentía un canalla. En cuanto Paula entendió de quien se trataba sus ojos se abrieron como platos y comenzó a moverme de los hombros desesperada, intentando que yo pronunciara algo, algo de lo que no me sentía capaz de decir…
-¿Qué paso con Melissa?-Me pregunto por enésima vez Paula, las lágrimas comenzaban a juntarse en sus ojos. Pero para mi desgracia, eso no me daba fuerzas para hablar, agache mi cabeza y seguí llorando por mi desgracia…
-Se fue.-Dijo Susana entre sollozos.
-¿A dónde se fue y por qué?-Pregunto desesperada Paula.
-No sabemos, es que ella… nos vio… besándonos.-Dijo apenada Susana, maldición. Se escuchaba tan terrible esa palabra, ¿Por qué la bese? Jamás creí poder sentirme menos que nada, pero hoy lo había logrado.
-La traicionaste.-Susurro Paula con su vista en el vacío… sentirse como la nada, era sentirse en gloria a comparación de cómo me sentía.-Y en vez de buscarla, te quedas aquí abrazando a Susana.-Dijo con rabia en sus palabras, cada vez me sentía peor. -No sé tú, pero yo si la quiero REALMENTE, y más te vale no querer acercarte a ella, porque te juro que no respondo.-Paula comenzó a temblar.
-No fue su culpa, fue algo que se dio.-Dijo Susana intentando defenderme, de su pecho salían gruñidos.
-¿Qué se dio o que le diste? No sé por qué volviste, la manada estaba mucho mejor sin ti, y si a ustedes no les importa a mí sí, yo me iré a buscar a MI amiga que me necesita.-Los rugidos que soltaba Paula eran los más altos que jamás hubiera dado, los temblores en su cuerpo eran incontrolables y en eso… entro en fase y se adentró al bosque no sin antes aullar.
Tome mi cabeza entre mis manos y comencé a jalarme el cabello, esta situación me estaba desquiciando, hasta que escuche 3 aullidos perturbadores, sin pensarlo dos veces entre en fase…
-¿Qué sucede?-Pregunte rápidamente, a mi mente venían mil y una desgracia, y todas ellas relacionadas con MI Melissa.
-Ya no es TU Melissa.-Grito furiosa Paula.-Y lo que pasa es que desapareció, no hayo su rastro.
-¿Cómo que desapareció?-Desesperadamente comencé a buscar su exquisito aroma, pero en efecto no lo hallaba.
Desesperadamente comencé a intentar ayer su aroma, pero parecía como si hubiese desaparecido. Ignoraba a todas esas voces en mi cabeza, solo existía un objetivo para mí en mi mente… Melissa. Llevaba uno 20 minutos y no hallaba nada, esto se volvía cada vez más desesperante. Hasta que por fin detecte su aroma, ese aroma tan inconfundible para mí, tantas veces me había perdido en ese delicioso aroma, que podía apostar mi vida que por ahí había estado, pero había algo diferente, un aroma diferente, pero no podía estar seguro de que se trataba, de un vampiro, humano o un licántropo. Solo rogaba por que fuera un licántropo, pues los chicos la podrían cuidar bien, un humano daría lo mismo, pero un vampiro… trague en seco al pensar en todas las terribles posibilidades, hasta que de repente se escuchó un terrible y desgarrador grito.
-¡MELISSA!-Ese grito era de mi Melissa, sin importarme ni un comino los demás comencé a correr, como si mi vida dependiera de ello, y en realidad así era, Melissa era mi vida… corrí a gran velocidad, impotente al no saber qué dirección tomar, hasta que el grito se profundizo más y más, sentía como millones de golpes atravesaban mi alma con el temor de que un solo rasguño la hiriera.
-Espéranos, Armando. Somos una manada, no sabemos a qué nos enfrentamos y es ELEMENTAL que nos mantengamos juntos.-Ordenaba Juliet, ella era quien lideraba durante las horas de ausencia de su hermano.
-Tú no eres la líder, Juliet, te recuerdo que ya NO lo eres.-No sabía porque decía esas palabras, únicamente la hería de sobremanera, yo lo sabía perfectamente, pero simplemente no podía detenerme.
-Susana, alcánzalo. No se separen, y los demás apresuren su paso.-Dijo Juliet ignorando olímpicamente mi comentario anterior, realmente agradecía infinitamente que lo hubiera hecho, hasta que un olor dulzón nos llegó. Eran dos.
Y pronto los tuvimos ante nosotros, dos vampiros, una joven y un muchacho… pero había algo extraño en ellos, mi instinto me decía que los asesinara, que eran vampiros y por lo tanto mis enemigos naturales, pero claramente podía escuchar el palpitar de sus corazones y los ojos de ambos eran de un intenso color verde, ambos traían una respiración agitada, nos miraron por unos segundos con pánico y al siguiente segundo habían desaparecido ante nosotros, no comprendíamos que pasaba, pues era como si el viento se los hubiera llevado.
-¿Pero que…?-Comenzó Jordán…
-No es momento de preguntas, Jordán, tenemos que hallar a Melissa.
-Ahora si te interesa.-Pensó irónicamente Paula.
-No comiencen y busquen.-Ordeno Juliet evitando que yo pudiera responderle a Paula.
El grito de Melissa ceso, y un olor a sangre nos invadió a todos, sentía que mi corazón estaba por salirse, no podía vivir sin ella, ella era mi todo y yo la había defraudado, intentamos seguir el efluvio, pero al parecer algo o alguien no quería que nos acercáramos, pues tan fácil como lo hallábamos así lo perdíamos, esta era una situación estresante, me sentía impotente. Durante horas estuvimos buscando el paradero de mi Melissa pero no encontramos nada, ni la más remota pista… comenzaba el crepúsculo y simplemente no hallábamos nada, el ocaso comenzaba a aparecer y todas esas horas de búsqueda habían sido en vano…
Me sentía totalmente agotado, al igual que los demás, pero no me podía detener, tenía que hallarla costara lo que costara, aun si ella me pedía que me alejara eternamente de ella lo haría con la condición de que ella estuviera sana y salva y que fuera inmensamente feliz aun si no fuera a mi lado. Las lágrimas bañaban mi pelaje y mis patas se movían mecánicamente.
-Armando, es momento de regresar, mañana continuaremos con la búsqueda.
-Váyanse a ustedes que yo no desistiré.-Dije decidido alejándome de ellos.
-Armando regresa en este mismo instante.-Ese era Aron que acababa de entrar en fase.-Es una orden.-Dijo más serio de lo que jamás lo había escuchado.
-No puedo.-Dije con un nudo en la garganta.-La NECESITO encontrar.
-Sé que te duele esta situación, Armando, al igual que a todos nosotros…
-No tienes ni la menor idea del dolor que siento, el terror que siento del solo imaginar de que algo le pase.
-Tal vez no sienta ese dolor, pero te recuerdo que ella es como una hermana para nosotros y que nosotros NO provocamos esto.-Ese había sido un golpe bajo, una nueva ronda de lágrimas amenazaba con salir de mis ojos.
-Gracias por recordármelo.-Dije con cierto acido en mis palabras.
-No creas que me agrada acerté daño de esta manera, Armando. Pero primero está mi manada, y debo procurar su bienestar, todos están absolutamente cansados y no tenemos idea del tipo de peligro que nos podamos encontrar, así que amablemente te pido que recapacites, no estoy dispuesto a dejarte partir solo y no puedo permitir que mi manada se enfrente a peligros que desconocidos estando así de cansados. A mí me preocupa al igual que a ti esta situación, a todos nos preocupa, solo descansaremos unas cuantas horas y continuaremos con la búsqueda. ¿Entendido?-Él había utilizado ESE maldito tono que me era imposible desobedecer. Sentía furia, desesperación, y muchos otros sentimientos dominar mi ser, pero no podía hacer nada, yo lo miraba fijamente a los ojos, pero baje la mirada de manera que supiera que obedecería sus órdenes.
Regresamos todos, pero nadie pensó o dijo nada, era un silencio sepulcral que solo me ponía más nervioso, jamás en toda mi existencia me había sentido de esta manera, sentía como si todo mi mundo se estuviera mintiendo abajo, la agonía jamás había estado más presente en mi vida, ni cuando había perdido a mi hermano y mis padres en aquel accidente… lo que había sentido en aquella ocasión había sido algarabía a comparación de los sentimientos que me albergaban en este momento.
En cuanto llegamos cambie de fase me puse un shorts y me dirigí a gran velocidad a la cabaña de Melissa, necesitaba pensar que estaba bien, necesitaba sentir su esencia cercas, necesitaba mirarla y quedar nuevamente hipnotizado por su hermosura sin medida, necesitaba probar de sus labios y perderme en el limbo, la necesitaba a ELLA. En cuanto entre en su recamara, seguí el lugar que más poseyera su aroma y ese lugar era su cama, me acerque y al verla, note la posición en la que había dormida, pues la había dejado des tendida y la cama se había amoldado un poco a su perfecto cuerpo. Me recosté lentamente intentando no borrar sus huellas y respire su aire hasta llenar completamente mis pulmones de su fragancia, pero no era lo mismo, no era lo mismo porque no era ella, no era MI Melissa, tome su almohada abrazándola a mí y comencé a sacar todo ese dolor que a mi alma albergaba, comencé a llorar desesperadamente sin control, gritando su nombre, esperando que ella entrara por esa puerta y me dijera que me perdonara, que me amaba y que estaba bien, que jamás me dejaría… pero eso era demasiado pedir, demasiados errores había cometido y ella era más de lo que merecía…
Me perdí en mis sueños esperando volverla a ver…
**********
6 meses… 6 meses sin ninguna novedad de Melissa, no había noche en que pudiera conciliar tranquilamente el sueño, no había día en que no la buscara desesperadamente. Nada se comparaba a la tortura que era mi vida actualmente... había perdido al amor de mi vida, no podía ver a los ojos a los padres de Melissa sin soltarme llorando, era un martirio ver como sus padres sufrían por mi culpa, todas las noches hablaba con Sofí, que lloraba desquiciadamente por querer volverla a ver… pero gracias a su beca aunque quisiera no podía regresar. Era una situación desesperante, y simplemente no podía desahogarme con nadie… mis suegros no conocían la verdadera historia, solo sabían que ella había desaparecido, la policía había tomado cartas en el asunto, mas no habían logrado nada. Sofí sabia la verdad, pero ella también sabía que no podíamos decir nada, mis amigos… más bien compañeros… me evitaban, no me permitían ni acercarme, intentaba hacer guardias yo solo… pues de esa manera no escucha las cosas poco agradables que tenían para mí... eso solo fueron los primeros tres meses… ahora me brindaban su apoyo, un apoyo que realmente necesitaba en sobre manera.
En mi mente lo único que había, además de la constante imagen de Melissa era la palabra muerte… ella podría estar muerta… Morir… eso era lo que realmente deseaba… pero no podía hacerlo… no podía faltar a mi última promesa a ella… no sabía por qué había prometido esa estupidez, ¿vivir sin ella? ¿qué clase de vida era esa? Era la clase de vida que yo llevaba en estos momentos… una vida sin vida…
-Tienes que superarlo, Armando. ¡Ya Han pasado SEIS meses!
-¡SEIS MESES, SUSANA! No tienes ni la menor idea de lo que es eso, porque TU NUNCA HAS TENIDO UNA IMPRONTA.-Dije con toda la rabio y coraje que me embargaban.-Yo… yo lo siento, Susana, no fue mi intención hacerte daño, es solo que… yo.-Me arrepentía realmente de haberle dicho eso… ella era la única que jamás me había abandonado… que siempre estaba ahí al pendiente de mí y yo la lastimaba ¿por qué siempre daño a todas las personas que amo?
-Tranquilo… ambos sabemos que si lo quisiste decir. Pero yo ya encontré mi impronta…-Dijo tímidamente, un odio que no comprendí me invadió… ¿Celos?
-Y… ¿Quién es?-Pregunte como si no me importara mucho, mientras que en el fondo sentía un inmenso dolor…
-Tu.-Dijo y me beso en los labios. Era una sensación extraña, me gustaba, hace mucho que no probaba unos labios… me estaba dejando llevar por mi instinto, pero a mi mente vino la última imagen que tuve de Melissa y rápidamente me aleje de ella.
-¿Qué he hecho, que he hecho?-Me preguntaba una y otra vez mientras caminaba en círculos con mi cabello entre mis manos. Hasta que me detuve y susurre.-Yo no puedo ser tu impronta, Susana… yo ya… yo…tengo… tuve… a Melissa.
-Armando… sé que eres tu.-Dijo mientras tomaba mi mano con la suya.-O ¿Como explicas esas emociones que nacen en mi al verte, o que aunque lo niegues me quieres más que como una amiga o una hermana, te agrada tenerme cercas?-Cada palabra cierta… pero uno no podía tener dos improntas… ¿o sí?
-Armando déjame demostrarte que yo.-Dijo mientras me acorralaba con sus brazos y acercaba sus labios cada vez más a los míos.
-No, Susana, no. Me tengo que ir.-Dije y me escabullí rápidamente dejándola sola.
Necesitaba aclarar mi mente…
**********
4 meses… más tiempo sin saber nada de Melissa… ya habían pasado 10 meses de su desaparición… y lo único que me decía que ella realmente había existido y estado en mi vida, era este constante dolor, su constante imagen en mi cabeza me recordaba lo idiota que era, al haberla engañado de esa manera… y lo peor de todo es que no solo me sentía afectado, dolido y herido… sino que además me sentía realmente atraído por Susana, no entendía que era lo que pasaba ¿porque todo esto me pasaba a mí? ¿acaso hice algo extremadamente Como para que todo esto me sucediera a mí? tal vez tanta dicha y felicidad no era permitida… y ahora debía pagar el alto precio por la inmensa felicidad que había tenido.
Me encontraba como era últimamente mi costumbre, en el bosque. Me exiliaba de todo y todos en busca de un poco de paz que desgraciadamente, nunca aparecía. Mi alma solo lograba conseguir un poco de alivio en sueños, sueños bellos y hermosos que tenía con Melissa… era en el único lugar en el que la podía ver, oler, oír y besar, era ilógico, pero así era. Comencé a escuchar como un carro se acercaba… ella había vuelto. Me levante y corrí hacia la mansión. Sofí había regresado.
Todos la recibimos con abrazos y besos a excepción de Susana y León pues ellos estaban en guardia, Sofí ya tenía 10 años y lucia realmente hermosa, traía ropa de Londres muy bella, resaltaba su belleza, se parecía tanto a Melissa… después de un rato sus padres y ella salieron a dar un paseo, al parecer tenían que platicar.
POV Sofí
Por fin volvía a mi hogar, después de tantos meses de incertidumbre, jamás debí de haber aceptado esa tonta beca, de saber todo lo que sucedería no lo había hecho. Le había fallado a mi hermana… no había estado aquí cuando ella más me necesitaba, solo por seguir un tonto sueño. Jamás pensé que la extrañaría de esta manera, extrañaba que se disculpare por cualquier motivo, su risa, sus abrazos, sus besos, su voz. La extrañaba completamente… la necesitaba tal y como ella me había necesitado a mi… y yo le había fallado. En algún momento de mi vida me llegue a considerar una buena hermana… pero no. No era así, yo le había fallado. Ese sentimiento fue mi fiel compañero durante todos estos meses. Estaba nerviosa. No quería llegar a casa aun, no quería hallarme con Susana y el antipático de su hermano. Pero si quería estar con mi familia tendría que hacerlo... no podía comprender como era posible que Armando le hubiera hecho eso a mí hermana, él me había jurado y perjurado que la amaba más que a su vida… pero ella había herido… realmente no lo culpaba por su desaparición, pero si por la haberla dañado de esa manera.
Mi respiración se agitaba con el solo imaginar que pronto estaría ante mis padres, por fin. Al llegar los abrace y solté varias lágrimas, el dolor era extremadamente grande y estando separados los unos de los otros, lo había empeorado todo. Realmente me había dado mucho gusto volver a ver a todos los chicos nuevamente, pero ciertamente el lugar no era el mismo sin Melissa. Después de un rato mis padres y yo decidimos pasear un momento. teníamos cosas de las cuales platicar.
Hablamos de lo unidos que debíamos permanecer, ahora más que nunca, mi mama se miraba devastada, y a mi papa… jamás lo había visto llorar, mi mundo se estaba desmoronando y yo no podía hacer nada para detenerlo. Después de unas cuantas horas, decidí dar un paseo por el bosque a solas, dejando a mis padres en la mansión, antes de ir a la cabaña que compartía con Melissa necesitaba un poco de aire fresco y así lo hice.
Realmente había extrañado demasiado este sitio, dar paseos por las tardes y respirar este aire fresco tan familiar. Cerré mis ojos esperando que los bellos y dulces recuerdos me invadiera, y así lo hicieron, comencé a dar vueltas y a tararear una canción dulce y tranquila, hasta que escuche ruidos de entre los árboles, rápido me detuve e intente observar quien se escondía tras los árboles, pero no veía nada, sentía la mirada de alguien sobre mí.
Me acerque lentamente a los árboles para encontrarme con el… León. Mi corazón se quedó sin aliento, el me miraba detenidamente, me miraba diferente, no me miraba de aquella manera tan déspota con la que me había visto en nuestro primer y último encuentro… me miraba como… como si yo fuera alguien importante para él, como si estuviera viendo una maravilla. Realmente se miraba lindo y un instinto en mi me decía que lo abrazara, que lo abrazara no solo por los tristes sentimientos que me embargaban por la extraña desaparición de mi hermana, si no tan bien porque lo necesitaba, necesitaba un abrazo, un abrazo de él.
Como si hubiera leído mis pensamientos me abrazo fuertemente, me estrecho entre sus cálidos brazos, yo lo envolví con mis brazos también dejándome llevar por los extraños sentimientos que nuevamente me envolvían. Y de un momento a otro sentí que lo necesitaba a mi lado, aunque no fuera como pareja lo quería y lo necesitaba como confidente, como amigo y como hermano, sentía que estando a su lado todo estaría bien, que todo se solucionaría. Su aroma me encantaba, me había hipnotizado, no me importara que fuera 5 años mayor que yo… yo lo quería y necesitaba…
Pronto me estrecho más, y todos los sentimientos que trataba de ocultar salieron, comencé a llorar de desesperación, por no saber nada de mi hermana, por haberle fallado, por ser tan inútil, por no haber hecho nada bien, porque solo hería a los que realmente amaba. Sus brazos cada vez me rodeaban más y comenzó a tararearme una canción, dándome cada cierto tiempo besos en mi cabeza. Su camisa se encontraba empapada por mis lágrimas, pero a ello no le importaba, el me cuidaba, tal y como yo cuidaría de él. Estuvimos así un largo rato, el atardecer comenzaba, y nosotros continuábamos abrazados, solo que ahora recostados en el suelo, ninguno había pronunciado ninguna palabra desde que nos habíamos reencontrado, nuestros silencios hablaban por nosotros. Las estrellas se miraban más hermosas que nunca, o era que yo miraba al mundo de una manera diferente, de una manera más especial. De los arbustos comenzó a salir una mujer… Susana, la mayor causante de todos mis males, de todo mi dolor. El al verla me alejo rápidamente de él, y me dio una mirada indiferente, una mirada de odio y repugnancia. Por algún motivo que no comprendí, eso me dolió demasiado, sentía un dolor indescriptible e imparable, como si el aire comenzara a faltar, como si todo se fuera a derribar. Se paró y se marchó con Susana.
Esa noche soñé con el…
**********
POV Armando
POV Armando
Habían pasado otros 6 meses desde el regreso de Sofí, y ella se había imprimado de León, aunque por algún motivo que no comprendía, el evitaba pensar o hablar de ella, la evitaba a ella. como si no la quisiera siendo que en sus pensamientos claramente podíamos ver los sentimientos que habían florecido en él. En algunas ocasiones lo mirábamos observarla a la distancia y suspirar, pero mientras ella estuviera cercas la trataba indiferente, como si la odiara, a todos nos extrañaba ese comportamiento en él, no cabía dudas de que esta era una manada extremadamente rara.
A Sofí se le miraba más deprimida que cuando volvió, todos sabíamos que por la situación que vivía actualmente con León, pero nosotros habíamos prometido no interferir, aunque amaramos demasiado a Sofí no podíamos hablar por él, esta era una situación que solo las improntas podían arreglar entre sí.
En cuanto a Melissa, teníamos las mismas noticias de ella que cuando ella desapareció, no teníamos la menor idea de donde se pudiera encontrar… o de COMO se podría encontrar… me sentía miserable, infeliz, las únicas veces que sonreía era al estar cercas de Susana, pero eso simplemente me hacía sentir peor, no sabía que era lo que me sucedía todo se me estaba saliendo de las manos y no sabía qué hacer para que todo se detuviera.
Me encontraba dando rondas en busca de alguna pista de Melissa, me había alejado demasiado de nuestra zona habitual, pero eran medidas necesarias para hallarla, de pronto encontré un aroma extremadamente dulzón… vampiros. Era solo uno por lo que pude identificar, me acerque más y más, estaba en mi forma humana, por lo que mis sentidos estaban muy alertas, mas no completamente. De pronto escuche una voz angelical, una que hizo que mi corazón se acelerara al mil por hora, que mi obscuro mundo recobrara un poco más de luz… ¡ERA MELISSA! Reconocería su voz en cualquier lugar, por desgracia no sabía con quien se encontraba, y su voz se escuchaba por murmullos, hermosos murmullos… de pronto olí aromas más dulzones, era un vampiro y otro aroma muy dulce pero se escuchaba un corazón… ¡Melissa estaba en peligro! Comencé a acercarme rápido, tenía que protegerla, ¡ella estaba viva! Y tenía que salvarla. De pronto pude escuchar su voz más claramente. Me acerque
-Anthony… tú sabes que te quiero, y sé que eres una persona valiosa, tú confía en mí. Yo cuidare de ti, mientras pueda hacerlo.-Esa era la voz de mi Melissa… ¿Quién demonios era Anthony?
-Y no sabes cuánto lo agradezco.-Contesto ese tal Anthony.
Por fin llegue y los tuve ante mí, ¡AHI ESTABA MI MELISSA! Por fin la había hallado, después de tantos meses de agonía ella está aquí, viva, sana y salva… con un muchacho… de pronto él se acercó a ella y coloco un hermoso mechón de cabello de MI Melissa y lo acodo después de su oreja, ella se miraba tan feliz… le dio una cálida sonrisa y después el beso su frente… me sentía a desfallecer…
-¿Qué haría yo sin ti?-El tal Anthony pronuncio en voz alta la misma pregunta que yo me hacía…
Y ella solo se encogió de brazos, el la atrajo aún más a su cuerpo, mas juntos de lo que ya estaban y ella coloco su cabeza sobre la de el… esto no me podía estar pasando, Melissa no podía hacerme esto, ¡por favor que todo sea un mal sueño DIOS MIO! Y ella se alejó un poco de él, suspire aliviado, pero mi alivio no duro mucho, pues ella pronuncio las palabras que me mataron…
-Te quiero, Anthony.
-Yo también te quiero.
No pude soportarlo más, este sentimiento era terrible, me sentía vacío, sin alma, ella YA NO ME AMABA! Lo amaba a él, sin poderlo evitar solté un sollozo, y rápidamente atraje la atención del chico, él estaba frente a mi mientras Melissa me daba la espalda, hasta que se giró y me observo, nuevamente sentí esa conexión tan especial, esa que me decía QUE ESTO ERA REAL! Que no era producto de una fantasía, se llevó una mano a la cabeza… su mirada… su mirada no era de ese hermoso café que yo tanto amaba, ahora era de un dorado, el dorado más hermoso que mis ojos alguna vez hayan observado y ella… su corazón… no… ¡no tenía corazón! Su corazón no palpitaba. Sin poderlo evitar más lágrimas descendieron de mis ojos. No podía permitir que ella me viera así, tenía que huir, ella ya había encontrado la felicidad, ella ya era feliz con otro… que no era yo.
Rápidamente me arme de valor para huir y perderme entre la espesura del bosque, rápido cambie de fase y comencé a correr lo más que mis patas me permitían, ella se acercó a mí en una velocidad inhumana, pero mi instinto me traiciono y le gruñí sin poder evitarlo, ella abrió los ojos como plato y un dolor punzante me atravesó, al parecer el dolor que poseía era tan potente que hasta en mi exterior lo sentí. Ella se alejó y comenzó a correr a dirección opuesta, nuevamente a una velocidad impresionante, inalcanzable y su nuevo amor corrió tras ella…
jeje pero esque habia tenido mi semana de examenes o.O!! & pues por ese motivo razon y circunstancia no habia publicado:P WOW! este es el capitulo qe mas me a costado escribir & EL MAS LARGO DE TODOS!!!! es demasiado largoxD mas qe todos los anteriores:P espero qe les gusteD:!!!! jejeje los adoroxD(L) gracis por continuar a mi lado con esta historia & en el proximo capitulo muchas cosas se rebelaran... los adoroxD(L) gracias por todo & espero qe realmente les guste el capituloxD si tienen dudas con mucho gusto las respondere en el siguiente capitulo (preguntas qe me sean posibles contestarxD) gracias && comenten^^ (eso es lo qe mas me inspira:P)
POV Armando
…Melissa… era en lo único que podía pensar, llevaba tan solo unos segundos de su partida y sentía que ya habían pasado años…
-Armando… yo… lo siento… es que… ella… tu…-Susana intentaba hablarme, pero de su boca no salían más que palabras incoherentes.
Tenia que ser fuerte, tenía que comportarme como un verdadero y afrontar las consecuencias de mis actos, pero me sentía débil, sin fuerzas, perdido… moría porque Melissa volviera y que me obsequiara tan solo una sonrisa… con una sonrisa me sentiría completamente lleno de energía y sé que podría ser capaz de arreglar todo… ¡pero YO LA HABIA HERIDO! ¿Qué tipo de patán era Como para haberla herido y aun así desear que me amara solo a mí? que no tuviera ojos para ningún otro hombre… lloraba, cada vez lloraba más, no podía creer que esto me estuviera pasado a mi… tal vez tanta felicidad había sido excesiva… y ahora debía pagar el precio. Me había perdido en mis pensamientos mientras lloraba, hasta que me di cuenta de que me encontraba en el suelo recostado, ahogándome en mis lágrimas… y Susana se encontraba hincada a mi lado, intentando disculparse y con algunas lágrimas resbalando de sus ojos, se miraba tierna. me incorpore y le ofrecí mi mano para levantarla, ella la miro a mi y después a mí, brinco a mis brazos, y al estar en ellos comenzó a llorar descontroladamente, la abrace a mí, pues de cierto modo me recordaba a lo que yo había perdido… a lo que yo más amaba… a Melissa. Ambos llorábamos fuertemente, hasta que apareció Paula de entre los árboles.
Venía con su dulce aire tan despreocupado, si acaso ella supiera del tormento que mi alma albergara en ese momento… nos miró extrañada a Susana y a mí. su rostro cambio drásticamente y corrió hacia nosotros.
-¿Qué paso?-Su semblante no mostraba ni una pisca de tranquilidad que había tenido antes, sino al contrario, se veía una Paula total y completamente aterrada.
-Me… Mel…-Intentaba decir yo entre sollozos, pero me sentía tan incapaz de nombrar su hermoso nombre, yo era el único culpable de todos su sufrimiento, me sentía un canalla. En cuanto Paula entendió de quien se trataba sus ojos se abrieron como platos y comenzó a moverme de los hombros desesperada, intentando que yo pronunciara algo, algo de lo que no me sentía capaz de decir…
-¿Qué paso con Melissa?-Me pregunto por enésima vez Paula, las lágrimas comenzaban a juntarse en sus ojos. Pero para mi desgracia, eso no me daba fuerzas para hablar, agache mi cabeza y seguí llorando por mi desgracia…
-Se fue.-Dijo Susana entre sollozos.
-¿A dónde se fue y por qué?-Pregunto desesperada Paula.
-No sabemos, es que ella… nos vio… besándonos.-Dijo apenada Susana, maldición. Se escuchaba tan terrible esa palabra, ¿Por qué la bese? Jamás creí poder sentirme menos que nada, pero hoy lo había logrado.
-La traicionaste.-Susurro Paula con su vista en el vacío… sentirse como la nada, era sentirse en gloria a comparación de cómo me sentía.-Y en vez de buscarla, te quedas aquí abrazando a Susana.-Dijo con rabia en sus palabras, cada vez me sentía peor. -No sé tú, pero yo si la quiero REALMENTE, y más te vale no querer acercarte a ella, porque te juro que no respondo.-Paula comenzó a temblar.
-No fue su culpa, fue algo que se dio.-Dijo Susana intentando defenderme, de su pecho salían gruñidos.
-¿Qué se dio o que le diste? No sé por qué volviste, la manada estaba mucho mejor sin ti, y si a ustedes no les importa a mí sí, yo me iré a buscar a MI amiga que me necesita.-Los rugidos que soltaba Paula eran los más altos que jamás hubiera dado, los temblores en su cuerpo eran incontrolables y en eso… entro en fase y se adentró al bosque no sin antes aullar.
Tome mi cabeza entre mis manos y comencé a jalarme el cabello, esta situación me estaba desquiciando, hasta que escuche 3 aullidos perturbadores, sin pensarlo dos veces entre en fase…
-¿Qué sucede?-Pregunte rápidamente, a mi mente venían mil y una desgracia, y todas ellas relacionadas con MI Melissa.
-Ya no es TU Melissa.-Grito furiosa Paula.-Y lo que pasa es que desapareció, no hayo su rastro.
-¿Cómo que desapareció?-Desesperadamente comencé a buscar su exquisito aroma, pero en efecto no lo hallaba.
Desesperadamente comencé a intentar ayer su aroma, pero parecía como si hubiese desaparecido. Ignoraba a todas esas voces en mi cabeza, solo existía un objetivo para mí en mi mente… Melissa. Llevaba uno 20 minutos y no hallaba nada, esto se volvía cada vez más desesperante. Hasta que por fin detecte su aroma, ese aroma tan inconfundible para mí, tantas veces me había perdido en ese delicioso aroma, que podía apostar mi vida que por ahí había estado, pero había algo diferente, un aroma diferente, pero no podía estar seguro de que se trataba, de un vampiro, humano o un licántropo. Solo rogaba por que fuera un licántropo, pues los chicos la podrían cuidar bien, un humano daría lo mismo, pero un vampiro… trague en seco al pensar en todas las terribles posibilidades, hasta que de repente se escuchó un terrible y desgarrador grito.
-¡MELISSA!-Ese grito era de mi Melissa, sin importarme ni un comino los demás comencé a correr, como si mi vida dependiera de ello, y en realidad así era, Melissa era mi vida… corrí a gran velocidad, impotente al no saber qué dirección tomar, hasta que el grito se profundizo más y más, sentía como millones de golpes atravesaban mi alma con el temor de que un solo rasguño la hiriera.
-Espéranos, Armando. Somos una manada, no sabemos a qué nos enfrentamos y es ELEMENTAL que nos mantengamos juntos.-Ordenaba Juliet, ella era quien lideraba durante las horas de ausencia de su hermano.
-Tú no eres la líder, Juliet, te recuerdo que ya NO lo eres.-No sabía porque decía esas palabras, únicamente la hería de sobremanera, yo lo sabía perfectamente, pero simplemente no podía detenerme.
-Susana, alcánzalo. No se separen, y los demás apresuren su paso.-Dijo Juliet ignorando olímpicamente mi comentario anterior, realmente agradecía infinitamente que lo hubiera hecho, hasta que un olor dulzón nos llegó. Eran dos.
Y pronto los tuvimos ante nosotros, dos vampiros, una joven y un muchacho… pero había algo extraño en ellos, mi instinto me decía que los asesinara, que eran vampiros y por lo tanto mis enemigos naturales, pero claramente podía escuchar el palpitar de sus corazones y los ojos de ambos eran de un intenso color verde, ambos traían una respiración agitada, nos miraron por unos segundos con pánico y al siguiente segundo habían desaparecido ante nosotros, no comprendíamos que pasaba, pues era como si el viento se los hubiera llevado.
-¿Pero que…?-Comenzó Jordán…
-No es momento de preguntas, Jordán, tenemos que hallar a Melissa.
-Ahora si te interesa.-Pensó irónicamente Paula.
-No comiencen y busquen.-Ordeno Juliet evitando que yo pudiera responderle a Paula.
El grito de Melissa ceso, y un olor a sangre nos invadió a todos, sentía que mi corazón estaba por salirse, no podía vivir sin ella, ella era mi todo y yo la había defraudado, intentamos seguir el efluvio, pero al parecer algo o alguien no quería que nos acercáramos, pues tan fácil como lo hallábamos así lo perdíamos, esta era una situación estresante, me sentía impotente. Durante horas estuvimos buscando el paradero de mi Melissa pero no encontramos nada, ni la más remota pista… comenzaba el crepúsculo y simplemente no hallábamos nada, el ocaso comenzaba a aparecer y todas esas horas de búsqueda habían sido en vano…
Me sentía totalmente agotado, al igual que los demás, pero no me podía detener, tenía que hallarla costara lo que costara, aun si ella me pedía que me alejara eternamente de ella lo haría con la condición de que ella estuviera sana y salva y que fuera inmensamente feliz aun si no fuera a mi lado. Las lágrimas bañaban mi pelaje y mis patas se movían mecánicamente.
-Armando, es momento de regresar, mañana continuaremos con la búsqueda.
-Váyanse a ustedes que yo no desistiré.-Dije decidido alejándome de ellos.
-Armando regresa en este mismo instante.-Ese era Aron que acababa de entrar en fase.-Es una orden.-Dijo más serio de lo que jamás lo había escuchado.
-No puedo.-Dije con un nudo en la garganta.-La NECESITO encontrar.
-Sé que te duele esta situación, Armando, al igual que a todos nosotros…
-No tienes ni la menor idea del dolor que siento, el terror que siento del solo imaginar de que algo le pase.
-Tal vez no sienta ese dolor, pero te recuerdo que ella es como una hermana para nosotros y que nosotros NO provocamos esto.-Ese había sido un golpe bajo, una nueva ronda de lágrimas amenazaba con salir de mis ojos.
-Gracias por recordármelo.-Dije con cierto acido en mis palabras.
-No creas que me agrada acerté daño de esta manera, Armando. Pero primero está mi manada, y debo procurar su bienestar, todos están absolutamente cansados y no tenemos idea del tipo de peligro que nos podamos encontrar, así que amablemente te pido que recapacites, no estoy dispuesto a dejarte partir solo y no puedo permitir que mi manada se enfrente a peligros que desconocidos estando así de cansados. A mí me preocupa al igual que a ti esta situación, a todos nos preocupa, solo descansaremos unas cuantas horas y continuaremos con la búsqueda. ¿Entendido?-Él había utilizado ESE maldito tono que me era imposible desobedecer. Sentía furia, desesperación, y muchos otros sentimientos dominar mi ser, pero no podía hacer nada, yo lo miraba fijamente a los ojos, pero baje la mirada de manera que supiera que obedecería sus órdenes.
Regresamos todos, pero nadie pensó o dijo nada, era un silencio sepulcral que solo me ponía más nervioso, jamás en toda mi existencia me había sentido de esta manera, sentía como si todo mi mundo se estuviera mintiendo abajo, la agonía jamás había estado más presente en mi vida, ni cuando había perdido a mi hermano y mis padres en aquel accidente… lo que había sentido en aquella ocasión había sido algarabía a comparación de los sentimientos que me albergaban en este momento.
En cuanto llegamos cambie de fase me puse un shorts y me dirigí a gran velocidad a la cabaña de Melissa, necesitaba pensar que estaba bien, necesitaba sentir su esencia cercas, necesitaba mirarla y quedar nuevamente hipnotizado por su hermosura sin medida, necesitaba probar de sus labios y perderme en el limbo, la necesitaba a ELLA. En cuanto entre en su recamara, seguí el lugar que más poseyera su aroma y ese lugar era su cama, me acerque y al verla, note la posición en la que había dormida, pues la había dejado des tendida y la cama se había amoldado un poco a su perfecto cuerpo. Me recosté lentamente intentando no borrar sus huellas y respire su aire hasta llenar completamente mis pulmones de su fragancia, pero no era lo mismo, no era lo mismo porque no era ella, no era MI Melissa, tome su almohada abrazándola a mí y comencé a sacar todo ese dolor que a mi alma albergaba, comencé a llorar desesperadamente sin control, gritando su nombre, esperando que ella entrara por esa puerta y me dijera que me perdonara, que me amaba y que estaba bien, que jamás me dejaría… pero eso era demasiado pedir, demasiados errores había cometido y ella era más de lo que merecía…
Me perdí en mis sueños esperando volverla a ver…
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6 meses… 6 meses sin ninguna novedad de Melissa, no había noche en que pudiera conciliar tranquilamente el sueño, no había día en que no la buscara desesperadamente. Nada se comparaba a la tortura que era mi vida actualmente... había perdido al amor de mi vida, no podía ver a los ojos a los padres de Melissa sin soltarme llorando, era un martirio ver como sus padres sufrían por mi culpa, todas las noches hablaba con Sofí, que lloraba desquiciadamente por querer volverla a ver… pero gracias a su beca aunque quisiera no podía regresar. Era una situación desesperante, y simplemente no podía desahogarme con nadie… mis suegros no conocían la verdadera historia, solo sabían que ella había desaparecido, la policía había tomado cartas en el asunto, mas no habían logrado nada. Sofí sabia la verdad, pero ella también sabía que no podíamos decir nada, mis amigos… más bien compañeros… me evitaban, no me permitían ni acercarme, intentaba hacer guardias yo solo… pues de esa manera no escucha las cosas poco agradables que tenían para mí... eso solo fueron los primeros tres meses… ahora me brindaban su apoyo, un apoyo que realmente necesitaba en sobre manera.
En mi mente lo único que había, además de la constante imagen de Melissa era la palabra muerte… ella podría estar muerta… Morir… eso era lo que realmente deseaba… pero no podía hacerlo… no podía faltar a mi última promesa a ella… no sabía por qué había prometido esa estupidez, ¿vivir sin ella? ¿qué clase de vida era esa? Era la clase de vida que yo llevaba en estos momentos… una vida sin vida…
-Tienes que superarlo, Armando. ¡Ya Han pasado SEIS meses!
-¡SEIS MESES, SUSANA! No tienes ni la menor idea de lo que es eso, porque TU NUNCA HAS TENIDO UNA IMPRONTA.-Dije con toda la rabio y coraje que me embargaban.-Yo… yo lo siento, Susana, no fue mi intención hacerte daño, es solo que… yo.-Me arrepentía realmente de haberle dicho eso… ella era la única que jamás me había abandonado… que siempre estaba ahí al pendiente de mí y yo la lastimaba ¿por qué siempre daño a todas las personas que amo?
-Tranquilo… ambos sabemos que si lo quisiste decir. Pero yo ya encontré mi impronta…-Dijo tímidamente, un odio que no comprendí me invadió… ¿Celos?
-Y… ¿Quién es?-Pregunte como si no me importara mucho, mientras que en el fondo sentía un inmenso dolor…
-Tu.-Dijo y me beso en los labios. Era una sensación extraña, me gustaba, hace mucho que no probaba unos labios… me estaba dejando llevar por mi instinto, pero a mi mente vino la última imagen que tuve de Melissa y rápidamente me aleje de ella.
-¿Qué he hecho, que he hecho?-Me preguntaba una y otra vez mientras caminaba en círculos con mi cabello entre mis manos. Hasta que me detuve y susurre.-Yo no puedo ser tu impronta, Susana… yo ya… yo…tengo… tuve… a Melissa.
-Armando… sé que eres tu.-Dijo mientras tomaba mi mano con la suya.-O ¿Como explicas esas emociones que nacen en mi al verte, o que aunque lo niegues me quieres más que como una amiga o una hermana, te agrada tenerme cercas?-Cada palabra cierta… pero uno no podía tener dos improntas… ¿o sí?
-Armando déjame demostrarte que yo.-Dijo mientras me acorralaba con sus brazos y acercaba sus labios cada vez más a los míos.
-No, Susana, no. Me tengo que ir.-Dije y me escabullí rápidamente dejándola sola.
Necesitaba aclarar mi mente…
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4 meses… más tiempo sin saber nada de Melissa… ya habían pasado 10 meses de su desaparición… y lo único que me decía que ella realmente había existido y estado en mi vida, era este constante dolor, su constante imagen en mi cabeza me recordaba lo idiota que era, al haberla engañado de esa manera… y lo peor de todo es que no solo me sentía afectado, dolido y herido… sino que además me sentía realmente atraído por Susana, no entendía que era lo que pasaba ¿porque todo esto me pasaba a mí? ¿acaso hice algo extremadamente Como para que todo esto me sucediera a mí? tal vez tanta dicha y felicidad no era permitida… y ahora debía pagar el alto precio por la inmensa felicidad que había tenido.
Me encontraba como era últimamente mi costumbre, en el bosque. Me exiliaba de todo y todos en busca de un poco de paz que desgraciadamente, nunca aparecía. Mi alma solo lograba conseguir un poco de alivio en sueños, sueños bellos y hermosos que tenía con Melissa… era en el único lugar en el que la podía ver, oler, oír y besar, era ilógico, pero así era. Comencé a escuchar como un carro se acercaba… ella había vuelto. Me levante y corrí hacia la mansión. Sofí había regresado.
Todos la recibimos con abrazos y besos a excepción de Susana y León pues ellos estaban en guardia, Sofí ya tenía 10 años y lucia realmente hermosa, traía ropa de Londres muy bella, resaltaba su belleza, se parecía tanto a Melissa… después de un rato sus padres y ella salieron a dar un paseo, al parecer tenían que platicar.
POV Sofí
Por fin volvía a mi hogar, después de tantos meses de incertidumbre, jamás debí de haber aceptado esa tonta beca, de saber todo lo que sucedería no lo había hecho. Le había fallado a mi hermana… no había estado aquí cuando ella más me necesitaba, solo por seguir un tonto sueño. Jamás pensé que la extrañaría de esta manera, extrañaba que se disculpare por cualquier motivo, su risa, sus abrazos, sus besos, su voz. La extrañaba completamente… la necesitaba tal y como ella me había necesitado a mi… y yo le había fallado. En algún momento de mi vida me llegue a considerar una buena hermana… pero no. No era así, yo le había fallado. Ese sentimiento fue mi fiel compañero durante todos estos meses. Estaba nerviosa. No quería llegar a casa aun, no quería hallarme con Susana y el antipático de su hermano. Pero si quería estar con mi familia tendría que hacerlo... no podía comprender como era posible que Armando le hubiera hecho eso a mí hermana, él me había jurado y perjurado que la amaba más que a su vida… pero ella había herido… realmente no lo culpaba por su desaparición, pero si por la haberla dañado de esa manera.
Mi respiración se agitaba con el solo imaginar que pronto estaría ante mis padres, por fin. Al llegar los abrace y solté varias lágrimas, el dolor era extremadamente grande y estando separados los unos de los otros, lo había empeorado todo. Realmente me había dado mucho gusto volver a ver a todos los chicos nuevamente, pero ciertamente el lugar no era el mismo sin Melissa. Después de un rato mis padres y yo decidimos pasear un momento. teníamos cosas de las cuales platicar.
Hablamos de lo unidos que debíamos permanecer, ahora más que nunca, mi mama se miraba devastada, y a mi papa… jamás lo había visto llorar, mi mundo se estaba desmoronando y yo no podía hacer nada para detenerlo. Después de unas cuantas horas, decidí dar un paseo por el bosque a solas, dejando a mis padres en la mansión, antes de ir a la cabaña que compartía con Melissa necesitaba un poco de aire fresco y así lo hice.
Realmente había extrañado demasiado este sitio, dar paseos por las tardes y respirar este aire fresco tan familiar. Cerré mis ojos esperando que los bellos y dulces recuerdos me invadiera, y así lo hicieron, comencé a dar vueltas y a tararear una canción dulce y tranquila, hasta que escuche ruidos de entre los árboles, rápido me detuve e intente observar quien se escondía tras los árboles, pero no veía nada, sentía la mirada de alguien sobre mí.
Me acerque lentamente a los árboles para encontrarme con el… León. Mi corazón se quedó sin aliento, el me miraba detenidamente, me miraba diferente, no me miraba de aquella manera tan déspota con la que me había visto en nuestro primer y último encuentro… me miraba como… como si yo fuera alguien importante para él, como si estuviera viendo una maravilla. Realmente se miraba lindo y un instinto en mi me decía que lo abrazara, que lo abrazara no solo por los tristes sentimientos que me embargaban por la extraña desaparición de mi hermana, si no tan bien porque lo necesitaba, necesitaba un abrazo, un abrazo de él.
Como si hubiera leído mis pensamientos me abrazo fuertemente, me estrecho entre sus cálidos brazos, yo lo envolví con mis brazos también dejándome llevar por los extraños sentimientos que nuevamente me envolvían. Y de un momento a otro sentí que lo necesitaba a mi lado, aunque no fuera como pareja lo quería y lo necesitaba como confidente, como amigo y como hermano, sentía que estando a su lado todo estaría bien, que todo se solucionaría. Su aroma me encantaba, me había hipnotizado, no me importara que fuera 5 años mayor que yo… yo lo quería y necesitaba…
Pronto me estrecho más, y todos los sentimientos que trataba de ocultar salieron, comencé a llorar de desesperación, por no saber nada de mi hermana, por haberle fallado, por ser tan inútil, por no haber hecho nada bien, porque solo hería a los que realmente amaba. Sus brazos cada vez me rodeaban más y comenzó a tararearme una canción, dándome cada cierto tiempo besos en mi cabeza. Su camisa se encontraba empapada por mis lágrimas, pero a ello no le importaba, el me cuidaba, tal y como yo cuidaría de él. Estuvimos así un largo rato, el atardecer comenzaba, y nosotros continuábamos abrazados, solo que ahora recostados en el suelo, ninguno había pronunciado ninguna palabra desde que nos habíamos reencontrado, nuestros silencios hablaban por nosotros. Las estrellas se miraban más hermosas que nunca, o era que yo miraba al mundo de una manera diferente, de una manera más especial. De los arbustos comenzó a salir una mujer… Susana, la mayor causante de todos mis males, de todo mi dolor. El al verla me alejo rápidamente de él, y me dio una mirada indiferente, una mirada de odio y repugnancia. Por algún motivo que no comprendí, eso me dolió demasiado, sentía un dolor indescriptible e imparable, como si el aire comenzara a faltar, como si todo se fuera a derribar. Se paró y se marchó con Susana.
Esa noche soñé con el…
**********
POV Armando
POV Armando
Habían pasado otros 6 meses desde el regreso de Sofí, y ella se había imprimado de León, aunque por algún motivo que no comprendía, el evitaba pensar o hablar de ella, la evitaba a ella. como si no la quisiera siendo que en sus pensamientos claramente podíamos ver los sentimientos que habían florecido en él. En algunas ocasiones lo mirábamos observarla a la distancia y suspirar, pero mientras ella estuviera cercas la trataba indiferente, como si la odiara, a todos nos extrañaba ese comportamiento en él, no cabía dudas de que esta era una manada extremadamente rara.
A Sofí se le miraba más deprimida que cuando volvió, todos sabíamos que por la situación que vivía actualmente con León, pero nosotros habíamos prometido no interferir, aunque amaramos demasiado a Sofí no podíamos hablar por él, esta era una situación que solo las improntas podían arreglar entre sí.
En cuanto a Melissa, teníamos las mismas noticias de ella que cuando ella desapareció, no teníamos la menor idea de donde se pudiera encontrar… o de COMO se podría encontrar… me sentía miserable, infeliz, las únicas veces que sonreía era al estar cercas de Susana, pero eso simplemente me hacía sentir peor, no sabía que era lo que me sucedía todo se me estaba saliendo de las manos y no sabía qué hacer para que todo se detuviera.
Me encontraba dando rondas en busca de alguna pista de Melissa, me había alejado demasiado de nuestra zona habitual, pero eran medidas necesarias para hallarla, de pronto encontré un aroma extremadamente dulzón… vampiros. Era solo uno por lo que pude identificar, me acerque más y más, estaba en mi forma humana, por lo que mis sentidos estaban muy alertas, mas no completamente. De pronto escuche una voz angelical, una que hizo que mi corazón se acelerara al mil por hora, que mi obscuro mundo recobrara un poco más de luz… ¡ERA MELISSA! Reconocería su voz en cualquier lugar, por desgracia no sabía con quien se encontraba, y su voz se escuchaba por murmullos, hermosos murmullos… de pronto olí aromas más dulzones, era un vampiro y otro aroma muy dulce pero se escuchaba un corazón… ¡Melissa estaba en peligro! Comencé a acercarme rápido, tenía que protegerla, ¡ella estaba viva! Y tenía que salvarla. De pronto pude escuchar su voz más claramente. Me acerque
-Anthony… tú sabes que te quiero, y sé que eres una persona valiosa, tú confía en mí. Yo cuidare de ti, mientras pueda hacerlo.-Esa era la voz de mi Melissa… ¿Quién demonios era Anthony?
-Y no sabes cuánto lo agradezco.-Contesto ese tal Anthony.
Por fin llegue y los tuve ante mí, ¡AHI ESTABA MI MELISSA! Por fin la había hallado, después de tantos meses de agonía ella está aquí, viva, sana y salva… con un muchacho… de pronto él se acercó a ella y coloco un hermoso mechón de cabello de MI Melissa y lo acodo después de su oreja, ella se miraba tan feliz… le dio una cálida sonrisa y después el beso su frente… me sentía a desfallecer…
-¿Qué haría yo sin ti?-El tal Anthony pronuncio en voz alta la misma pregunta que yo me hacía…
Y ella solo se encogió de brazos, el la atrajo aún más a su cuerpo, mas juntos de lo que ya estaban y ella coloco su cabeza sobre la de el… esto no me podía estar pasando, Melissa no podía hacerme esto, ¡por favor que todo sea un mal sueño DIOS MIO! Y ella se alejó un poco de él, suspire aliviado, pero mi alivio no duro mucho, pues ella pronuncio las palabras que me mataron…
-Te quiero, Anthony.
-Yo también te quiero.
No pude soportarlo más, este sentimiento era terrible, me sentía vacío, sin alma, ella YA NO ME AMABA! Lo amaba a él, sin poderlo evitar solté un sollozo, y rápidamente atraje la atención del chico, él estaba frente a mi mientras Melissa me daba la espalda, hasta que se giró y me observo, nuevamente sentí esa conexión tan especial, esa que me decía QUE ESTO ERA REAL! Que no era producto de una fantasía, se llevó una mano a la cabeza… su mirada… su mirada no era de ese hermoso café que yo tanto amaba, ahora era de un dorado, el dorado más hermoso que mis ojos alguna vez hayan observado y ella… su corazón… no… ¡no tenía corazón! Su corazón no palpitaba. Sin poderlo evitar más lágrimas descendieron de mis ojos. No podía permitir que ella me viera así, tenía que huir, ella ya había encontrado la felicidad, ella ya era feliz con otro… que no era yo.
Rápidamente me arme de valor para huir y perderme entre la espesura del bosque, rápido cambie de fase y comencé a correr lo más que mis patas me permitían, ella se acercó a mí en una velocidad inhumana, pero mi instinto me traiciono y le gruñí sin poder evitarlo, ella abrió los ojos como plato y un dolor punzante me atravesó, al parecer el dolor que poseía era tan potente que hasta en mi exterior lo sentí. Ella se alejó y comenzó a correr a dirección opuesta, nuevamente a una velocidad impresionante, inalcanzable y su nuevo amor corrió tras ella…
viernes, 16 de abril de 2010
Capítulo 37 Dolor (Armando)
Antes que nada quiero agradecer sus comentariosxD(L) que son los que me motivanxD
& como sonlos mejores seguidores aqui les traigo el siguiente capitulo^^ ADVERTENCIA: este capitulo es lo acontecido en el capitulo 35 & 36 pero esta narrado desde el punto de vista de ArmandoxD espero qe les guste:D se los dedico a todas esas personas qe me motivan^^ ustedes saben qien sonxD gracias por apoyarme e impulsarme a seguir escrbiiendoxD el capitulo esta largo asi qe espero qe no se les aga tedioso:S al final vinen las recomendaciones de los blogs^^
POV Armando
Salí de la cabaña de Melissa a gran velocidad con el corazón dolido. ¿Cómo podía llegar a ser ella tan egoísta como para querer que yo no la siguiera? si ella… si ella… no podía ni pensar en esa palabra sin que la agonía se apoderara de mí. Realmente me había dañado más de lo que creía esa conversación… la amaba demasiado y jamás había pensado en la posibilidad de que ella no… no… no siguiera a mi lado… el día en que eso sucediera, el mundo ya no sería mundo y mi vida ya no sería vida… de eso estaba completamente seguro. Desde el momento en que la vi, supe que ella sería mi mundo, mi todo…
Me quite las ultimas lágrimas de mi rostro, no me gustaba llorar, me hacía sentir débil. Y lo peor de todo es que yo era total y completamente vulnerable si se trataba de mi Melissa, y precisamente Melissa me hacía esto. Tenía un torbellino de emociones en mí. Sentía tristeza, porque esa había sido nuestra primera pelea de nuestra relación. Enojo, por la injusticia que hace ella, de pedirme vivir sin un motivo o razón de ser… sin ella. Envidia, envidiaba que mis amigos no tuvieran problemas como los míos, de que ellos pudieran permanecer tanto con sus parejas como la misma eternidad. Miedo, miedo a perderla, ha no verla nunca más, ese era uno de los sentimientos que más predominaba mi ser. Alegría, porque ella iluminaba mis días por más obscuros que fueran, porque aunque hayamos discutido, ella es mi todo, mi alegría, mi sonrisa, mi vida. Y confusión… confusión por Susana… un momento. ¿Por qué de pronto tenia estas dudas? Negué con la cabeza y entre en fase… necesitaba ocupar mi mente en algo más.
Cuando entre en fase le conté todo a Susana, pues era la única que estaba en fase… durante toda la guardia se desvivió dándome consejos y ánimos.
-Tienes que ir a verla.-Me dijo cuando comenzaba el amanecer.-Ella te dijo todo eso porque te ama, y por el simple hecho de no poder pensar en una vida o mundo en el que tú ya no estés, del que tú ya no formes parte…-Sus pensamientos estaban llenos de tristeza.- ¿Lo harás?-Pregunto al fin.
-Lo hare.-Afirme contento.
-Así me gusta… quiero que seas feliz… aunque no sea conmigo. Eso no lo tenías que oír, hay yo y mis pensamientos, Armando, perdona me tengo que ir.-Y dicho esto salió de fase.
Yo me quede confuso… ¿ella me seguía queriendo? Un sentimiento de culpa me agobio… Susana era buena, de buenos sentimientos. Solo que… se había enamorado de la persona equivocada… realmente esperaba que pronto encontrara a alguien que la pudiera hacer feliz y que la quisiera realmente… y en ese momento me lleno un sentimiento de… ¿celos? No, no podía ser. ¿O sí? Era imposible, si yo estaba imprimado de Melissa. La imprimación es algo irrompible… ¿No es así?
Durante toda la noche continúe con la guardia y mis tontos pensamientos… hasta que alguien entro en fase:
-Armando ¿Eres tú?-Pregunto Noah.
-Sí. Hola, viejo.
-Hola, ¿Y Susana, no escucho sus pensamientos, no debería ella estar aquí?
-Si… es solo que… se sintió mal.-Mentí rápidamente.
-Te recuerdo que puedo saber cuándo mientes, genio.-Pensó burlonamente.
Suspire frustrado, él tenía razón. Pero un alivio me albergo, porque sabía que en él era en el único que podía confiar para contarle mis cosas completamente sin el temor de que se las contara a alguien. Casualmente Noah tenía el don, o así nos gustaba pensar a nosotros, de no revelar secretos mientras está en fase… por alguna extraña razón si el no deseaba no podíamos escuchar sus pensamientos…
-Y ahora pienso que estas demente.-Dijo entre burlas.
-Si estuvieras en mis zapatos no creo que estuvieras tan alegre.-Dije mientras daba otro suspiro lobuno.
-Ya puedes decirme que sucede, sabes que te escuchare y no diré nada.-Dijo ahora en un tono más serio.
-Gracias.-Dije y comencé a contarle mis problemas.
Le conté desde mi primer pelea con Melissa, hasta mis confusiones respecto a mis sentimientos.
-Tranquilo, esos sentimientos han de ser de hermano, de que la extrañaste… o algo así. Te recuerdo que estas imprimado, y la imprimación… es algo que simplemente no se puede romper por más que uno desee… y respecto a Melissa… creo que le debes una buena disculpa… es fácil entenderla… saber que ella no es eterna… que morirá y que…
-No estas ayudando mucho.-Le interrumpí.
-Lo siento.-Dijo apenado.-Pero a lo que me refiero, es que es fácil de entender que ella se sienta así. Ella sabe que tú puedes vivir eternamente, ella quiere que aproveches la oportunidad.
-Pero yo no quiero esa oportunidad si ella no puede permanecer a mi lado… si ella no está ahí para iluminarme los días con su hermosa sonrisa, con su bella voz, con su maravillosa presencia… la necesito más que al aire…
-En ese caso… no desaproveches el tiempo que puedas pasar con ella… te recuerdo que ella no es eterna. Aprovéchala cada segundo… quiérela, amala, dile lo que sientes, pero no solo se lo digas… demuéstraselo con actos.
-Tienes razón… la iré a buscar.-Dije corriendo rumbo a la cabaña de Melissa.
-No creo que sea buena idea… son las 5 de la mañana. Deberías de ir a descansar y mañana arreglas todo.
Él tenía razón… cambie de fase y me fui a mi cabaña. Realmente necesitaba descansar, pues había hecho guardia más horas de las previstas. Cuando me desperté eran las 2 de la tarde. Sí que era tarde. Me bañe y arregle, me puse mucha colonia, pues quería estar lo mejor posible para mi Melissa, cuando abrí la puerta para salir, aparecieron Susana y León. Y sentí una emoción al ver a Susana… y a León, por algún motivo que yo no comprendí. Los invite a pasar por mera cortesía… y ellos aceptaron. Nos sentamos y comenzamos a platicar sobre asuntos triviales, yo me sentía ansioso por ir a ver a Melissa, y casi no les ponía atención, hasta que León hizo que recordáramos una de nuestras travesuras de nuestra infancia, realmente no era muy cómico, pero nuevamente por alguna razón que no comprendí, reí como hace tiempo no reía… en ese momento sentí la más deliciosa esencia de todas, la más exquisita de todas… la de mi Melissa. Estuve a punto de pararme, pero mis piernas no me respondieron, y de pronto quería permanecer ahí… cada vez la confusión me invadía más y más.
Así pasamos toda la tarde, entre risas y confusiones por mi parte, hasta que llegó la hora de la cena, rápido me dirigí hacia haya, tenía la ilusión de mirar y encontrarme a Melissa. Pero ella no se presentó. La decepción me agobio. Y tuve una idea, aun me quedaba tiempo para mi siguiente guardia, así que tome mi comida y la de Melissa y me dirigí a su cabaña. Cuando llegue ella estaba tan hermosa como siempre… si no es que un poco más. Ella sobresaltaba las leyes dela naturaleza sobre la belleza, cuando creía que no podía ser más bella… lo lograba. Estaba concentrada leyendo un libro…
-Parece que alguien tiene hambre.-Dije recargado en el marco de su puerta después de haber escuchado a su estómago. Ella me miro asombrada, obviamente no esperaba verme ahí, al ver que no se movía continúe.-Perdóname, Melissa. Te amo, enserio que lo hago, eres lo más importante que tengo en mi vida, y el otro día que tu…
-Yo también te amo.-Me interrumpió y después de eso me beso, realmente no me lo esperaba, pero agradecía con todo el corazón que lo hubiera hecho, era una condena estar cerca de ella, ella era mi obsesión y mi adicción. La bese y atraje hacia a mí, la necesitaba más de lo que recordaba. No quería alejarme de ella, la necesitaba así de cercas de mí… pero escuche a su estómago y decidí que era momento de cenar. Nos separamos lentamente, a regañadientes por mi parte. Y cenamos.
Durante la cena hubo un largo silencio, pero afortunadamente ese era un silencio agradable, en realidad ambos apreciábamos en sobre manera esos momentos juntos, pues aunque fuera en silencio, el estar a su lado hacia que todo fuera perfecto. Pero en eso me incomode de la nada, recordé nuestra pelea y tenía otros problemas, como la manada, mi confusión respecto a Susana, todo se venía encima.
-¿Me amas?-Pregunto en un casi inaudible susurro, rompiendo el silencio.
-¿Qué si te amo? Melissa, tu eres mi vida…-Continúe, pero ella me interrumpió.
-¿Me amas tanto como para hacerme una promesa?-Presentía a donde se dirigían sus pensamientos, pero ella era mi princesa, y a mi princesa no le podía negar nada.
-De pende.-Seguí dudoso.
-Quiero que hagas por mi.-Pidió demasiado cerca de mis labios, ella sabía que eso me volvía loco, ella era lo que yo más deseaba, y lo que me hacía no era justo, me perdí observando sus hermosos labios.
-Lo que quieras.-Dije hechizado por tanta belleza.
-El día en el que yo falte…
-Melissa, vamos. No comencemos nuevamente con el tema.-La interrumpí, realmente quería disfrutar de su presencia y no quería pensar en malas cosas.
-Lo prometiste.-Dijo en tono firme, voltee el rostro, todo había sido una trampa.- El día en el que yo falte… tu… promete que vivirás algunos años mas.-Pidió, mi respiración cada vez se aceleraba mas.-No te pido que continúes con tu eternidad, pero sí que luches algunos años y te des la oportunidad de seguir viviendo… sin… mi.-Termino… podía escuchar como sus lágrimas caían de su preciado rostro, me sentía un infeliz por causarle lágrimas, pero es que me lastimaba demasiado su petición. Es que ¿Tan difícil era entender que la vida no era vida sin ella? Hubo un silencio, ninguno de los dos hablaba, ella esperaba que yo dijera algo… pero lo que ella quería oír era mi condena… pero si era lo que ella quería, lo haría, haría lo que fuera por ella.
-Lo prometo.-Dije, la voz se me entrecorto, no podía seguir más ahí. Salí velozmente por la ventana, no quería que ella me viera tan débil… tan… vulnerable.
Corrí entre los árboles, necesitaba sentirme libre, entre en fase sin importarme la ropa y continúe corriendo, corrí como hace tiempo que no lo hacía, las lágrimas mojaban mi pelaje, pero no era nada comparado con el dolor que mi corazón sentía, había pronunciado las palabras que serían mi verdugo, había firmado mi muerte… una vida sin ella, una vida sin luz ni alegrías... eso sería mi vida sin su presencia. Salí de fase, pues no quería que ninguno de mis amigos me viera en ese estado. Y dormí desnudo… en medio del bosque…
Y con ese día comenzó mi tortura… no podía ver a Melissa sin recordar ese juramento que me hacía enojar, pero era… ilógico. Sentía la necesidad de estar a su lado, pero al estar a su lado, la rabia me hacía presa y terminábamos discutiendo. No entendía lo que me pasaba, todas las noches lloraba durante mis guardias… me dolía la lejanía que había crecido entre Melissa y yo. Mi único consuelo era Susana, pues últimamente Noah estaba demasiado ocupado estudiando medicina y Paula… ella se desvivía con mi Melissa… Paula me evitaba y eso me dolía, pues por sus pensamientos eran el único medio en el que yo podía ver a Melissa sin que discutiéramos, pero por otra parte, agradecía que Paula me evitara, pues Melissa se miraba mal, y eso me hacía sentir terrible, sabía que por mi culpa estaba así, pero simplemente no podía hacer nada… pues al acercarme terminábamos discutiendo y eso la hería mas.
Estaba sentado en el bosque, viendo la cabaña de Melissa… como últimamente se había vuelto mi costumbre, y en eso apareció Susana… Susana últimamente se había vuelto mi confort, ella era la que más cercas se encontraba de alegrar mis días y entre más tiempo pasara con ella… más confundido me sentía acerca de mis sentimientos hacia ella, pero es que simplemente era inevitable… realmente no sabía de mi si ella no estuviera a mi lado en estos momentos en los que tanto necesitaba de alguien…
-¡Buu!-Hizo una mala imitación de un fantasma, reí.-Creo que no te asuste.-Dijo haciendo un puchero haciéndome reír mas.
-Es que eres mala asustando.
-Ah, sí.-Dijo en forma de reto.-¿No te asusto?-dijo acercando cada vez más su rostro al mío y mirando de mis ojos a mis labios… solo nos separaban unos centímetros, pero yo voltee el rostro.-Lo siento yo…-Dijo rápidamente tratando de disculparse.
-No tengo nada que perdonarte, tranquila.-Dije viéndola a los ojos.
-¿A que no me atrapas?-Dijo retándome.
-Ah… ¿Me estas retando?-Dije siguiendo su juego.
-Tómalo como quieras… Lento.-Grito y comenzó a correr rápidamente.
La seguí, ella sabía cómo hacerme sentir bien, y correr era así como liberarme, sentirme bien. La seguí durante unos 10 minutos, hasta que como no, ellas dejo atrapar. La cargue en el aire y apreté fuertemente, claro, asegurándome de no lastimarla, hasta que sentí el efluvio más delicioso que haya existido jamás… el de mi Melissa. Rápido voltee mi rostro hacia su dirección y la vi, me perdí nuevamente entre su hermosa mirada, era como regresar al olimpo, era como sentirme vivo nuevamente, mis ojos fueron de su espléndida mirada hacia su cuerpo… tan perfecta, se miraba… sexy, provocadora, tentativa, perfecta, se miraba tan… ella. Una sonrisa se formó en mi rostro y mi mirada se ilumino, ella era mi paraíso personal, pero también era mi perdición total. Pero en ese momento una sonrisa se formó en su rostro y comenzó a dirigirse rápidamente hacia su auto, no comprendía lo que pasaba, con mi velocidad inhumana el alcance rápidamente interfiriendo en su camino.
-¿Vas a algún lado?-Pregunte confundido e intentando no perderme en su hermosa mirada.
-No se nota.-Dijo fríamente, haciendo que un dolor atravesara mi corazón.
-¿A dónde iras?-Pregunte intentando en vano ocultar mi curiosidad
-A una fiesta. Ya que tú te puedes divertir-Dijo mientras miraba a Susana- ¿Por qué yo no?-Pregunto desafiante. Yo solté un bufido. Nuevamente con sus celos enfermizos.
-Con que todo esto lo haces por eso… no entiendo, Melissa. No puedo entender esos celos enfermizos. Ya te he dicho que te amo, te amo más que a nada en este mundo, te lo he demostrado de una y mil maneras…
-Pues últimamente no tanto.-Dijo secamente interrumpiéndome.
-Sabes muy bien que Aron me dio la orden de ayudarlos.-Ella sabía por qué pasaba más tiempo con Susana y León.
-Y tú corriendo aceptaste al saber que era sobre Susana ¿no?-Cada palabra que decía, era como una daga en mi corazón.
-Sabes perfectamente que cuando se trata sobre una orden del alfa no nos podemos oponer.-Me frustraba que no me entendiera, quería hacerla comprender.
-Hay, y pobrecito de ti ¿no? ¿Sabes Armando? No tengo más intención de seguir discutiendo. Me voy.
-¿A dónde vas?
-A cualquier lugar lejos de ti.-Dijo cruelmente hiriéndome aún más… si eso era posible. La mire incrédulo hasta que se perdió de mi vista…
Me senté frustrado en el suelo y llame a Paula. Ella me dijo a donde se dirigía Melissa, era una fiesta que organizaban los chicos del instituto… Susana intento de una y mil maneras alegrarme pero simplemente no podía, cada segundo que pasaba era como una tortura incontrolable, cada segundo un rasguño a mi corazón. Era media noche y Melissa no regresaba, me sentía fatal, estresado, desesperado por saber de ella. Hasta que sonó mi teléfono, cheque quien era y conteste rápidamente. Era una de las chicas de la fiesta. Me dijo que Melissa había tomado demasiado y que le preocupaba, colgué rápidamente y corrí a mi auto. Lo prendí y me dirigí a máxima velocidad a la fiesta, deja a Susana ahí parada, no tenía ganas de nada ni de nadie que no fuera MI Melissa.
Al llegar ella estaba acorralada entre la pared y un muchacho, el intentaba besarla y ella se removía.
-Suéltame.-Susurro, no podía hablar bien, sí que había tomado.
-Dame un besito, déjame demostrarte que puedo ser mejor que tu noviesucho.-Dijo el muchacho lujuriosamente con las manos en la pared y acerco sus labios a su cuello, la furia exploto en mí y me importo un comino todo.
-Suéltala.-Dije fríamente. El voltio se rio.
-Pero si miren quien recordó que tenía novia.-Dijo el idiota.-No molestes y déjanos disfrutar un rato.-Dijo volviéndose a Melissa.
-Te dije que la soltaras.-Dije levantándolo con una mano y dándole un fuerte golpe en la cara noqueándolo, tome a Melissa entre mis brazos y salí de allí.
-Te amo, Armando. No me falles.-Susurro Melissa entre la inconciencia y termino por desmayarse.
Conduje mucho más veloz hasta llegar a casa, en cuanto llegue agradecí infinitamente que los padres de Melissa estuvieran de viaje, pues no creo que les hubiera gustado mucho que digamos encontrar a su hija en tales circunstancias, me dirigí a la cabaña de Aron, pues ahí el tenía todo lo necesario para checarla, utilizo no sé cuántos aparatos médicos para verificar que todo estuviera bien, sentía que mi alma pendía en un hilo, no podía ni siquiera soportar la idea de que a mi Melissa le hubiera sucedido algo. Hasta que Aron me dijo que no corría ninguna clase de peligro me atreví a llevarme a Melissa.
La deje en su cuarto, y la observe por última vez… algo me decía que algo pasaría, un presentimiento. Me acerque lentamente a sus labios y los bese. La abrace fuertemente y me llene hasta la saciedad de su exquisito aroma. Le di un beso en la frente y salí de allí…
Me fui directamente a mi cabaña a dormir… y nuevamente vino a mi esa pesadilla, ese maldito sueño que me hacía sentir tan culpable, en el que besaba a Susana.
Estábamos fuera de mi cabaña, cerca del bosque y Susana me miraba fijamente a los ojos y yo a ella. Su hermoso color azul como el mar sentía como si todo lo hubiera vivido antes… y como no, si todas las noches se repetía este sueño, pero yo haría que terminara, no podía seguir soñando esto.
-Te amo, Armando.-Dijo Susana.
Tome su rostro y lo acerque salvajemente al mío y lo bese, como jamás había besado a Melissa, un beso frio, lleno de ansiedad por que todo terminara, ya no quería serle infiel a Melissa nunca más, y menos en sueños, por eso hacia todo… pero… el sueño no acababa, todo se sentía tan real… un momento esto era real.
Me aleje rápidamente de ella con los ojos como plato, era real, y en eso escuche un grito desgarrador, ¡Melissa, ERA MELISSA! Ella lo había visto todo, tenía que explicarle que era lo que realmente había sucedido.
-¡NOOO!-Grito desgarradoramente, sentía como mi corazón se desgarraba, la había herido, yo la había herido, era un miserable. Ella intentaba alejarse de mi a tropezones, yo corrí hacia ella tenía que detenerla y explicarle todo
-¡Melissa!-Grite tratando de acercarme a ella.- ¡Espera!-Grite interponiéndome en su camino.-Yo… yo… yo te lo puedo ex-explicar-Dije alterado, maldición tartamudeaba, pero es que tenía tantas cosas que decirle que no podía ni pronunciar ni una.
-Déjame en paz, Armando.-Me miro y en su mirada vi la verdad. La había herido demasiado, la había herido. Era un infeliz un miserable, jamás, JAMAS en mi vida había visto tanto daño en una mirada, y la de ella era tan… desgarradora. Intente hablar… pero no pude.
Me moví de su camino y levante la mano para que se fuera, ella corrió sollozando. No entendía por qué me había movido, si yo la quería detener y explicarle todo, pero mi cuerpo no reaccionaba. La vi perderse entre la espesura del bosque y caí al piso y comencé a sollozar. Me odiaba, me odiaba más que a nada, yo era el ser más vil y despreciable de todo el planeta, era el ser más repugnante, había herido a lo que más quería, a lo que más amaba. Hundí mis manos entre la tierra y llene mis pulmones de aire…
-¡MELISSA!-Grite con todo lo que mis pulmones me permitieron. Y comencé a sollozar, me hice ovillo y me mecía de un lado a otro llorando y gritando el nombre de mi amada, a la mujer de mis sueños, a la razón de mí existir… Melissa…
DEL CREPUSCULO AL OCASO:
es la continuacion de Deyabu inmortal:O!!!!! la vida de los cullen & los nuevos personajes continuaxD!! recomendado 100 %!!! encerio:D se los recomiendoxD(L) amoo muchisimo la histoiraxD leeanla enserio:D asi me podran entenderxD(K) (pronto les traere los summarys de estas dos historiasxD)
http://del-crepusculo-al-ocaso.blogspot.com/
Semmihumana.... la historia vuelve a comenzar
Es la historia de Esmeralda, para proteger a toda su familia en Forks toma la decisión de dejar a sus seres queridos e irse con los Vulturi, quienes estan pidiendo a todos los semihumanos para "analizarlos mejor" aunque saben muy bien que los semihumanos se saben controlar muy bien pero después de lo que paso con los Cullen hace 15 años cuando estubieron a punto de tener su primera batalla justa después de muchos siglos decidieron hacerse más poderosos, la ver el poder de los semihumanos decidieron adquirirlos, ahora Esmeralda quedo liberada de toda responsabilidad depués de pasar 10 años con los Vulturi, pero antes de irse se entera de la negra verdad : Aro aún quiere a los Cullen y tomara de pretexto el primer hijo que tenga Renesmee para atacar, ahora todo vuelve a comenzar y un hecho puede cambiar miles de cosas.
http://la-historia-vuelve-a-comenzar.blogspot.com
& como sonlos mejores seguidores aqui les traigo el siguiente capitulo^^ ADVERTENCIA: este capitulo es lo acontecido en el capitulo 35 & 36 pero esta narrado desde el punto de vista de ArmandoxD espero qe les guste:D se los dedico a todas esas personas qe me motivan^^ ustedes saben qien sonxD gracias por apoyarme e impulsarme a seguir escrbiiendoxD el capitulo esta largo asi qe espero qe no se les aga tedioso:S al final vinen las recomendaciones de los blogs^^
POV Armando
Salí de la cabaña de Melissa a gran velocidad con el corazón dolido. ¿Cómo podía llegar a ser ella tan egoísta como para querer que yo no la siguiera? si ella… si ella… no podía ni pensar en esa palabra sin que la agonía se apoderara de mí. Realmente me había dañado más de lo que creía esa conversación… la amaba demasiado y jamás había pensado en la posibilidad de que ella no… no… no siguiera a mi lado… el día en que eso sucediera, el mundo ya no sería mundo y mi vida ya no sería vida… de eso estaba completamente seguro. Desde el momento en que la vi, supe que ella sería mi mundo, mi todo…
Me quite las ultimas lágrimas de mi rostro, no me gustaba llorar, me hacía sentir débil. Y lo peor de todo es que yo era total y completamente vulnerable si se trataba de mi Melissa, y precisamente Melissa me hacía esto. Tenía un torbellino de emociones en mí. Sentía tristeza, porque esa había sido nuestra primera pelea de nuestra relación. Enojo, por la injusticia que hace ella, de pedirme vivir sin un motivo o razón de ser… sin ella. Envidia, envidiaba que mis amigos no tuvieran problemas como los míos, de que ellos pudieran permanecer tanto con sus parejas como la misma eternidad. Miedo, miedo a perderla, ha no verla nunca más, ese era uno de los sentimientos que más predominaba mi ser. Alegría, porque ella iluminaba mis días por más obscuros que fueran, porque aunque hayamos discutido, ella es mi todo, mi alegría, mi sonrisa, mi vida. Y confusión… confusión por Susana… un momento. ¿Por qué de pronto tenia estas dudas? Negué con la cabeza y entre en fase… necesitaba ocupar mi mente en algo más.
Cuando entre en fase le conté todo a Susana, pues era la única que estaba en fase… durante toda la guardia se desvivió dándome consejos y ánimos.
-Tienes que ir a verla.-Me dijo cuando comenzaba el amanecer.-Ella te dijo todo eso porque te ama, y por el simple hecho de no poder pensar en una vida o mundo en el que tú ya no estés, del que tú ya no formes parte…-Sus pensamientos estaban llenos de tristeza.- ¿Lo harás?-Pregunto al fin.
-Lo hare.-Afirme contento.
-Así me gusta… quiero que seas feliz… aunque no sea conmigo. Eso no lo tenías que oír, hay yo y mis pensamientos, Armando, perdona me tengo que ir.-Y dicho esto salió de fase.
Yo me quede confuso… ¿ella me seguía queriendo? Un sentimiento de culpa me agobio… Susana era buena, de buenos sentimientos. Solo que… se había enamorado de la persona equivocada… realmente esperaba que pronto encontrara a alguien que la pudiera hacer feliz y que la quisiera realmente… y en ese momento me lleno un sentimiento de… ¿celos? No, no podía ser. ¿O sí? Era imposible, si yo estaba imprimado de Melissa. La imprimación es algo irrompible… ¿No es así?
Durante toda la noche continúe con la guardia y mis tontos pensamientos… hasta que alguien entro en fase:
-Armando ¿Eres tú?-Pregunto Noah.
-Sí. Hola, viejo.
-Hola, ¿Y Susana, no escucho sus pensamientos, no debería ella estar aquí?
-Si… es solo que… se sintió mal.-Mentí rápidamente.
-Te recuerdo que puedo saber cuándo mientes, genio.-Pensó burlonamente.
Suspire frustrado, él tenía razón. Pero un alivio me albergo, porque sabía que en él era en el único que podía confiar para contarle mis cosas completamente sin el temor de que se las contara a alguien. Casualmente Noah tenía el don, o así nos gustaba pensar a nosotros, de no revelar secretos mientras está en fase… por alguna extraña razón si el no deseaba no podíamos escuchar sus pensamientos…
-Y ahora pienso que estas demente.-Dijo entre burlas.
-Si estuvieras en mis zapatos no creo que estuvieras tan alegre.-Dije mientras daba otro suspiro lobuno.
-Ya puedes decirme que sucede, sabes que te escuchare y no diré nada.-Dijo ahora en un tono más serio.
-Gracias.-Dije y comencé a contarle mis problemas.
Le conté desde mi primer pelea con Melissa, hasta mis confusiones respecto a mis sentimientos.
-Tranquilo, esos sentimientos han de ser de hermano, de que la extrañaste… o algo así. Te recuerdo que estas imprimado, y la imprimación… es algo que simplemente no se puede romper por más que uno desee… y respecto a Melissa… creo que le debes una buena disculpa… es fácil entenderla… saber que ella no es eterna… que morirá y que…
-No estas ayudando mucho.-Le interrumpí.
-Lo siento.-Dijo apenado.-Pero a lo que me refiero, es que es fácil de entender que ella se sienta así. Ella sabe que tú puedes vivir eternamente, ella quiere que aproveches la oportunidad.
-Pero yo no quiero esa oportunidad si ella no puede permanecer a mi lado… si ella no está ahí para iluminarme los días con su hermosa sonrisa, con su bella voz, con su maravillosa presencia… la necesito más que al aire…
-En ese caso… no desaproveches el tiempo que puedas pasar con ella… te recuerdo que ella no es eterna. Aprovéchala cada segundo… quiérela, amala, dile lo que sientes, pero no solo se lo digas… demuéstraselo con actos.
-Tienes razón… la iré a buscar.-Dije corriendo rumbo a la cabaña de Melissa.
-No creo que sea buena idea… son las 5 de la mañana. Deberías de ir a descansar y mañana arreglas todo.
Él tenía razón… cambie de fase y me fui a mi cabaña. Realmente necesitaba descansar, pues había hecho guardia más horas de las previstas. Cuando me desperté eran las 2 de la tarde. Sí que era tarde. Me bañe y arregle, me puse mucha colonia, pues quería estar lo mejor posible para mi Melissa, cuando abrí la puerta para salir, aparecieron Susana y León. Y sentí una emoción al ver a Susana… y a León, por algún motivo que yo no comprendí. Los invite a pasar por mera cortesía… y ellos aceptaron. Nos sentamos y comenzamos a platicar sobre asuntos triviales, yo me sentía ansioso por ir a ver a Melissa, y casi no les ponía atención, hasta que León hizo que recordáramos una de nuestras travesuras de nuestra infancia, realmente no era muy cómico, pero nuevamente por alguna razón que no comprendí, reí como hace tiempo no reía… en ese momento sentí la más deliciosa esencia de todas, la más exquisita de todas… la de mi Melissa. Estuve a punto de pararme, pero mis piernas no me respondieron, y de pronto quería permanecer ahí… cada vez la confusión me invadía más y más.
Así pasamos toda la tarde, entre risas y confusiones por mi parte, hasta que llegó la hora de la cena, rápido me dirigí hacia haya, tenía la ilusión de mirar y encontrarme a Melissa. Pero ella no se presentó. La decepción me agobio. Y tuve una idea, aun me quedaba tiempo para mi siguiente guardia, así que tome mi comida y la de Melissa y me dirigí a su cabaña. Cuando llegue ella estaba tan hermosa como siempre… si no es que un poco más. Ella sobresaltaba las leyes dela naturaleza sobre la belleza, cuando creía que no podía ser más bella… lo lograba. Estaba concentrada leyendo un libro…
-Parece que alguien tiene hambre.-Dije recargado en el marco de su puerta después de haber escuchado a su estómago. Ella me miro asombrada, obviamente no esperaba verme ahí, al ver que no se movía continúe.-Perdóname, Melissa. Te amo, enserio que lo hago, eres lo más importante que tengo en mi vida, y el otro día que tu…
-Yo también te amo.-Me interrumpió y después de eso me beso, realmente no me lo esperaba, pero agradecía con todo el corazón que lo hubiera hecho, era una condena estar cerca de ella, ella era mi obsesión y mi adicción. La bese y atraje hacia a mí, la necesitaba más de lo que recordaba. No quería alejarme de ella, la necesitaba así de cercas de mí… pero escuche a su estómago y decidí que era momento de cenar. Nos separamos lentamente, a regañadientes por mi parte. Y cenamos.
Durante la cena hubo un largo silencio, pero afortunadamente ese era un silencio agradable, en realidad ambos apreciábamos en sobre manera esos momentos juntos, pues aunque fuera en silencio, el estar a su lado hacia que todo fuera perfecto. Pero en eso me incomode de la nada, recordé nuestra pelea y tenía otros problemas, como la manada, mi confusión respecto a Susana, todo se venía encima.
-¿Me amas?-Pregunto en un casi inaudible susurro, rompiendo el silencio.
-¿Qué si te amo? Melissa, tu eres mi vida…-Continúe, pero ella me interrumpió.
-¿Me amas tanto como para hacerme una promesa?-Presentía a donde se dirigían sus pensamientos, pero ella era mi princesa, y a mi princesa no le podía negar nada.
-De pende.-Seguí dudoso.
-Quiero que hagas por mi.-Pidió demasiado cerca de mis labios, ella sabía que eso me volvía loco, ella era lo que yo más deseaba, y lo que me hacía no era justo, me perdí observando sus hermosos labios.
-Lo que quieras.-Dije hechizado por tanta belleza.
-El día en el que yo falte…
-Melissa, vamos. No comencemos nuevamente con el tema.-La interrumpí, realmente quería disfrutar de su presencia y no quería pensar en malas cosas.
-Lo prometiste.-Dijo en tono firme, voltee el rostro, todo había sido una trampa.- El día en el que yo falte… tu… promete que vivirás algunos años mas.-Pidió, mi respiración cada vez se aceleraba mas.-No te pido que continúes con tu eternidad, pero sí que luches algunos años y te des la oportunidad de seguir viviendo… sin… mi.-Termino… podía escuchar como sus lágrimas caían de su preciado rostro, me sentía un infeliz por causarle lágrimas, pero es que me lastimaba demasiado su petición. Es que ¿Tan difícil era entender que la vida no era vida sin ella? Hubo un silencio, ninguno de los dos hablaba, ella esperaba que yo dijera algo… pero lo que ella quería oír era mi condena… pero si era lo que ella quería, lo haría, haría lo que fuera por ella.
-Lo prometo.-Dije, la voz se me entrecorto, no podía seguir más ahí. Salí velozmente por la ventana, no quería que ella me viera tan débil… tan… vulnerable.
Corrí entre los árboles, necesitaba sentirme libre, entre en fase sin importarme la ropa y continúe corriendo, corrí como hace tiempo que no lo hacía, las lágrimas mojaban mi pelaje, pero no era nada comparado con el dolor que mi corazón sentía, había pronunciado las palabras que serían mi verdugo, había firmado mi muerte… una vida sin ella, una vida sin luz ni alegrías... eso sería mi vida sin su presencia. Salí de fase, pues no quería que ninguno de mis amigos me viera en ese estado. Y dormí desnudo… en medio del bosque…
Y con ese día comenzó mi tortura… no podía ver a Melissa sin recordar ese juramento que me hacía enojar, pero era… ilógico. Sentía la necesidad de estar a su lado, pero al estar a su lado, la rabia me hacía presa y terminábamos discutiendo. No entendía lo que me pasaba, todas las noches lloraba durante mis guardias… me dolía la lejanía que había crecido entre Melissa y yo. Mi único consuelo era Susana, pues últimamente Noah estaba demasiado ocupado estudiando medicina y Paula… ella se desvivía con mi Melissa… Paula me evitaba y eso me dolía, pues por sus pensamientos eran el único medio en el que yo podía ver a Melissa sin que discutiéramos, pero por otra parte, agradecía que Paula me evitara, pues Melissa se miraba mal, y eso me hacía sentir terrible, sabía que por mi culpa estaba así, pero simplemente no podía hacer nada… pues al acercarme terminábamos discutiendo y eso la hería mas.
Estaba sentado en el bosque, viendo la cabaña de Melissa… como últimamente se había vuelto mi costumbre, y en eso apareció Susana… Susana últimamente se había vuelto mi confort, ella era la que más cercas se encontraba de alegrar mis días y entre más tiempo pasara con ella… más confundido me sentía acerca de mis sentimientos hacia ella, pero es que simplemente era inevitable… realmente no sabía de mi si ella no estuviera a mi lado en estos momentos en los que tanto necesitaba de alguien…
-¡Buu!-Hizo una mala imitación de un fantasma, reí.-Creo que no te asuste.-Dijo haciendo un puchero haciéndome reír mas.
-Es que eres mala asustando.
-Ah, sí.-Dijo en forma de reto.-¿No te asusto?-dijo acercando cada vez más su rostro al mío y mirando de mis ojos a mis labios… solo nos separaban unos centímetros, pero yo voltee el rostro.-Lo siento yo…-Dijo rápidamente tratando de disculparse.
-No tengo nada que perdonarte, tranquila.-Dije viéndola a los ojos.
-¿A que no me atrapas?-Dijo retándome.
-Ah… ¿Me estas retando?-Dije siguiendo su juego.
-Tómalo como quieras… Lento.-Grito y comenzó a correr rápidamente.
La seguí, ella sabía cómo hacerme sentir bien, y correr era así como liberarme, sentirme bien. La seguí durante unos 10 minutos, hasta que como no, ellas dejo atrapar. La cargue en el aire y apreté fuertemente, claro, asegurándome de no lastimarla, hasta que sentí el efluvio más delicioso que haya existido jamás… el de mi Melissa. Rápido voltee mi rostro hacia su dirección y la vi, me perdí nuevamente entre su hermosa mirada, era como regresar al olimpo, era como sentirme vivo nuevamente, mis ojos fueron de su espléndida mirada hacia su cuerpo… tan perfecta, se miraba… sexy, provocadora, tentativa, perfecta, se miraba tan… ella. Una sonrisa se formó en mi rostro y mi mirada se ilumino, ella era mi paraíso personal, pero también era mi perdición total. Pero en ese momento una sonrisa se formó en su rostro y comenzó a dirigirse rápidamente hacia su auto, no comprendía lo que pasaba, con mi velocidad inhumana el alcance rápidamente interfiriendo en su camino.
-¿Vas a algún lado?-Pregunte confundido e intentando no perderme en su hermosa mirada.
-No se nota.-Dijo fríamente, haciendo que un dolor atravesara mi corazón.
-¿A dónde iras?-Pregunte intentando en vano ocultar mi curiosidad
-A una fiesta. Ya que tú te puedes divertir-Dijo mientras miraba a Susana- ¿Por qué yo no?-Pregunto desafiante. Yo solté un bufido. Nuevamente con sus celos enfermizos.
-Con que todo esto lo haces por eso… no entiendo, Melissa. No puedo entender esos celos enfermizos. Ya te he dicho que te amo, te amo más que a nada en este mundo, te lo he demostrado de una y mil maneras…
-Pues últimamente no tanto.-Dijo secamente interrumpiéndome.
-Sabes muy bien que Aron me dio la orden de ayudarlos.-Ella sabía por qué pasaba más tiempo con Susana y León.
-Y tú corriendo aceptaste al saber que era sobre Susana ¿no?-Cada palabra que decía, era como una daga en mi corazón.
-Sabes perfectamente que cuando se trata sobre una orden del alfa no nos podemos oponer.-Me frustraba que no me entendiera, quería hacerla comprender.
-Hay, y pobrecito de ti ¿no? ¿Sabes Armando? No tengo más intención de seguir discutiendo. Me voy.
-¿A dónde vas?
-A cualquier lugar lejos de ti.-Dijo cruelmente hiriéndome aún más… si eso era posible. La mire incrédulo hasta que se perdió de mi vista…
Me senté frustrado en el suelo y llame a Paula. Ella me dijo a donde se dirigía Melissa, era una fiesta que organizaban los chicos del instituto… Susana intento de una y mil maneras alegrarme pero simplemente no podía, cada segundo que pasaba era como una tortura incontrolable, cada segundo un rasguño a mi corazón. Era media noche y Melissa no regresaba, me sentía fatal, estresado, desesperado por saber de ella. Hasta que sonó mi teléfono, cheque quien era y conteste rápidamente. Era una de las chicas de la fiesta. Me dijo que Melissa había tomado demasiado y que le preocupaba, colgué rápidamente y corrí a mi auto. Lo prendí y me dirigí a máxima velocidad a la fiesta, deja a Susana ahí parada, no tenía ganas de nada ni de nadie que no fuera MI Melissa.
Al llegar ella estaba acorralada entre la pared y un muchacho, el intentaba besarla y ella se removía.
-Suéltame.-Susurro, no podía hablar bien, sí que había tomado.
-Dame un besito, déjame demostrarte que puedo ser mejor que tu noviesucho.-Dijo el muchacho lujuriosamente con las manos en la pared y acerco sus labios a su cuello, la furia exploto en mí y me importo un comino todo.
-Suéltala.-Dije fríamente. El voltio se rio.
-Pero si miren quien recordó que tenía novia.-Dijo el idiota.-No molestes y déjanos disfrutar un rato.-Dijo volviéndose a Melissa.
-Te dije que la soltaras.-Dije levantándolo con una mano y dándole un fuerte golpe en la cara noqueándolo, tome a Melissa entre mis brazos y salí de allí.
-Te amo, Armando. No me falles.-Susurro Melissa entre la inconciencia y termino por desmayarse.
Conduje mucho más veloz hasta llegar a casa, en cuanto llegue agradecí infinitamente que los padres de Melissa estuvieran de viaje, pues no creo que les hubiera gustado mucho que digamos encontrar a su hija en tales circunstancias, me dirigí a la cabaña de Aron, pues ahí el tenía todo lo necesario para checarla, utilizo no sé cuántos aparatos médicos para verificar que todo estuviera bien, sentía que mi alma pendía en un hilo, no podía ni siquiera soportar la idea de que a mi Melissa le hubiera sucedido algo. Hasta que Aron me dijo que no corría ninguna clase de peligro me atreví a llevarme a Melissa.
La deje en su cuarto, y la observe por última vez… algo me decía que algo pasaría, un presentimiento. Me acerque lentamente a sus labios y los bese. La abrace fuertemente y me llene hasta la saciedad de su exquisito aroma. Le di un beso en la frente y salí de allí…
Me fui directamente a mi cabaña a dormir… y nuevamente vino a mi esa pesadilla, ese maldito sueño que me hacía sentir tan culpable, en el que besaba a Susana.
Estábamos fuera de mi cabaña, cerca del bosque y Susana me miraba fijamente a los ojos y yo a ella. Su hermoso color azul como el mar sentía como si todo lo hubiera vivido antes… y como no, si todas las noches se repetía este sueño, pero yo haría que terminara, no podía seguir soñando esto.
-Te amo, Armando.-Dijo Susana.
Tome su rostro y lo acerque salvajemente al mío y lo bese, como jamás había besado a Melissa, un beso frio, lleno de ansiedad por que todo terminara, ya no quería serle infiel a Melissa nunca más, y menos en sueños, por eso hacia todo… pero… el sueño no acababa, todo se sentía tan real… un momento esto era real.
Me aleje rápidamente de ella con los ojos como plato, era real, y en eso escuche un grito desgarrador, ¡Melissa, ERA MELISSA! Ella lo había visto todo, tenía que explicarle que era lo que realmente había sucedido.
-¡NOOO!-Grito desgarradoramente, sentía como mi corazón se desgarraba, la había herido, yo la había herido, era un miserable. Ella intentaba alejarse de mi a tropezones, yo corrí hacia ella tenía que detenerla y explicarle todo
-¡Melissa!-Grite tratando de acercarme a ella.- ¡Espera!-Grite interponiéndome en su camino.-Yo… yo… yo te lo puedo ex-explicar-Dije alterado, maldición tartamudeaba, pero es que tenía tantas cosas que decirle que no podía ni pronunciar ni una.
-Déjame en paz, Armando.-Me miro y en su mirada vi la verdad. La había herido demasiado, la había herido. Era un infeliz un miserable, jamás, JAMAS en mi vida había visto tanto daño en una mirada, y la de ella era tan… desgarradora. Intente hablar… pero no pude.
Me moví de su camino y levante la mano para que se fuera, ella corrió sollozando. No entendía por qué me había movido, si yo la quería detener y explicarle todo, pero mi cuerpo no reaccionaba. La vi perderse entre la espesura del bosque y caí al piso y comencé a sollozar. Me odiaba, me odiaba más que a nada, yo era el ser más vil y despreciable de todo el planeta, era el ser más repugnante, había herido a lo que más quería, a lo que más amaba. Hundí mis manos entre la tierra y llene mis pulmones de aire…
-¡MELISSA!-Grite con todo lo que mis pulmones me permitieron. Y comencé a sollozar, me hice ovillo y me mecía de un lado a otro llorando y gritando el nombre de mi amada, a la mujer de mis sueños, a la razón de mí existir… Melissa…
DEL CREPUSCULO AL OCASO:
es la continuacion de Deyabu inmortal:O!!!!! la vida de los cullen & los nuevos personajes continuaxD!! recomendado 100 %!!! encerio:D se los recomiendoxD(L) amoo muchisimo la histoiraxD leeanla enserio:D asi me podran entenderxD(K) (pronto les traere los summarys de estas dos historiasxD)
http://del-crepusculo-al-ocaso.blogspot.com/
Semmihumana.... la historia vuelve a comenzar
Es la historia de Esmeralda, para proteger a toda su familia en Forks toma la decisión de dejar a sus seres queridos e irse con los Vulturi, quienes estan pidiendo a todos los semihumanos para "analizarlos mejor" aunque saben muy bien que los semihumanos se saben controlar muy bien pero después de lo que paso con los Cullen hace 15 años cuando estubieron a punto de tener su primera batalla justa después de muchos siglos decidieron hacerse más poderosos, la ver el poder de los semihumanos decidieron adquirirlos, ahora Esmeralda quedo liberada de toda responsabilidad depués de pasar 10 años con los Vulturi, pero antes de irse se entera de la negra verdad : Aro aún quiere a los Cullen y tomara de pretexto el primer hijo que tenga Renesmee para atacar, ahora todo vuelve a comenzar y un hecho puede cambiar miles de cosas.
http://la-historia-vuelve-a-comenzar.blogspot.com
Recuerden que si quieren que recomiende sus blogs mandenme los links por correo & con una sintesis de loque trata su historiaxD (si no no lo publicare:)) & no manden cadenitas por favorxD
mi correo es: mp.mp_mp@hotmail.com
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Divina pasion:D
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